En honor a la Guadalupana

Daflin García

El Mundo de Orizaba

Pensado para la virgen de Guadalupe desde su creación y hecho con paja y madera en 1709, el Santuario de la Concordia es una iglesia tradicional, con detalles cargados de amor y devoción para la Morenita del Tepeyac.

El Santuario de la Concordia surgió por la necesidad de los habitantes del barrio de Omiquila, quienes no podían trasladarse a la iglesia de San Miguel Arcángel por lo afanoso del terreno, lleno de ciénagas y fango.

Después de 100 años de insistir, se construyó este templo que hacia 1725 fue edificado ya con sus dos torres y cúpulas por la Orden de San Felipe Neri, justo como lo conocemos ahora.

Su fachada llena de relieves y ángeles resalta la imagen de la virgen de Guadalupe hecha en agramasa.

Su nombre original es “Concordina de Capellanes del Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe”, la iglesia fue bautizada así por los sacerdotes del Oratorio de San Felipe Neri y desde entonces, su título no se ha modificado, ni tampoco su objetivo: venerar a la virgen que se apareció en el cerro del Tepeyac.

De un estilo churrigueresco y cargado de garigoles dorados, cuenta con hermosos óleos de la historia de la aparición de la virgen de Guadalupe a Juan Diego a lo largo del templo.

Pero son sus dos retablos de madera, al parecer nogal, pintados en aceite y que portan los bultos de varios santos, los que roban la mirada entre todas las bóvedas y arcos.

Lo más preciado y destacado de este templo es sin lugar a dudas el óleo, dedicado a la virgen de Guadalupe y que está en el altar mayor.

El autor de la imagen de Santa María de Guadalupe fue Nicolás Rodríguez Juárez, que figura entre los grandes pintores de México colonial, cuyas obras se encuentran en templos y museos. El lienzo fue pintado en 1730 y se conserva hasta la fecha como una fiel copia del original.

En la parte central inferior del cuadro hay una inscripción que dice: tomada de la original el 11 de septiembre de 1730. Y en el ángulo inferior derecho hay otra inscripción que dice: retocada en diciembre de 1831.

De todos los templos, éste es el que más fiel se ha mantenido desde su creación. Su estructura, sus obras y sus arcos, todo ha sido restaurado con base a las indicaciones del INAH y es una joya visual por fuera y por dentro.

Recorrer la Iglesia de la Concordia es un reflejo de sensaciones, de respeto y devoción por la virgen de México.

El reloj

II La torre izquierda de la iglesia fue erigida en 1748 y tiene un reloj que funciona a la perfección, mientras que un terremoto destruyó la torre principal en 1819.

Una parte es museo

II En 1992, el convento anexo conocido como el Oratorio de San Felipe Neri que había funcionado como hospital y cárcel se convirtió en el Museo de arte del Estado de Veracruz.