Jerusalén, el viaje de mi vida

Redacción
El Mundo de Orizaba

Viajar a Tierra Santa es una de las experiencias más espirituales que se pueden vivir. Acercarse hasta esta milenaria tierra, donde las historias que se narran en las Sagradas Escrituras siguen presentes.

Jerusalén es el corazón de Tierra Santa, en hebreo significa “casa de la paz”, es la casa de la tres religiones monoteístas. Los peregrinos que visitan la ciudad vieja pueden perderse entre sus numerosas calle, experimentando los diversos olores y sonidos; o bien caminar por la Vía Dolorosa hasta la última estación de la Cruz dentro de la iglesia del Santo Sepulcro; visitar la mezquita del Domo de la Roca, considerada como el tercer sitio más santo para los musulmanes o visitar el Muro d ellas Lamentaciones que es parte del antiguo Templo de Jerusalén, lugar santo para los judíos.
En esta edición mostramos la gran experiencia y vivencias que vivió Bertha Adela Custodio Jácome, quien gentilmente nos abrió las puertas de su casa para conocer de viva voz esta visita a Tierra santa.
Fue en el año 2011 que Bertha Adela viajó acompañada por integrantes de Familia Educadora en la Fe, siendo ella la única de Orizaba, Veracruz. Fue un viaje de nueve días y ocho noches.
La experiencia religiosa comenzó en el Monte Tabor, se traslado hacia Nazaret, a la Basílica de la Anunciación, en la Iglesia de San José, así como la Iglesia de Caná donde fue testigo de una renovación de votos matrimoniales.
Visitó el Río Jordan donde fue bautizado Jesús y renovó sus promesas bautismales, se dirigió al Monte de las Bienaventuranzas, a la casa de Pedro en Cafarnaúm, y posteriormente a Tabga, al Mar de Galilea donde dio un paseo en barco.
Uno de los lugares más visitados en Jerusalén es de las últimas horas de la Pasión de Jesús, en el Muro de los Lamentos donde depositó una carta dirigida a Dios, estuvo en la Explanada del Templo Domo de la Roca y Mezquieta de Al-qsa, así como en el Santo Sepulcro. Visitó el Museo de la Torre de David, Museo de los Túneles, el Monte de los Olivos, Monte Sión y la Tumba de la Santísima Virgen.
Fue un viaje lleno de días bendecidos, visitar Jerusalén, un lugar consagrado y ordenado por Dios a su pueblo, donde se transformó el desierto en floresta y tuvieron lugar los milagros que iniciarían la historia de reyes, sacerdotes y profetas.
Este viaje a Tierra Santa dejo sin duda una huella espiritual muy grande en Bertha Adela, quien recuerda con gran alegría esta bella experiencia al disfrutar de un lugar tan espiritual, repleto de lugares religiosos de gran importancia para la religión católica.

1.- Principal.

2.- Artículos religiosos de Tierra Santa
Artículos de arte hechos a mano provenientes de la Tierra Santa.

3.- Llavero que representa en la imagen la Última cena.

4.- Separador de libros con la imagen de Jerusalem Cross.

5.- Nacimiento de madera hechos por artesanos en Jerusalén.

6.- Rosarios y e incensarios, instrumentos liturgidos para esparcir el humo del incienso quemado.

7.- Tras las huellas de Dios en la historia, cuaderno de viaje de peregrinos a Tierra Santa.

8.- Mapa de los principales lugares religiosos de Jerusalén.

9.- Una cajita elaborada especialmente para las amistades que contienen los signos visibles de la presencia de Dios, contiene Agua del Río Jordán, Agua del Mar Muerto, pescados del Mar de Galilea, las hojas del Monte de los Olivos y caracoles las conchitas de Cesarea.

10.- “Este pergamino dejo huella en mi vida, porque siempre he sentido la presencia de Dios, pero aquí él me lo confirma que en su mano me trae esculpida, por eso lo adquirí en mi viaje”.

11.-En el Mar de Galilea, una experiencia emotiva en barco, izando la bandera de México.

12.- Visita del Monte Carmelo, en la terraza donde en el suelo se observan todos los horizontes de la Tierra, los puntos cardinales y el padre explicaba lo que significaba cada uno.

13.- En la puerta de la casa de José y María.

14.- En la entrada del Río Jordan donde los integrantes de FEF renovaron sus votos bautismales.

15.- En el Mar de Galilea.

16 y 16.1 .- En el muro de los lamentos haciendo una petición junto a una oración. El Muro de los Lamento es el lugar más sagrado del judaísmo, vestigio del Templo de Jerusalén.
“Se extendió mi mano, y busque un pequeño espacio, entre los grandes bloques de piedra que lo forman, para depositar allí una carta dirigida a los cielos. Al paso de los años he sido testigo de las respuestas y con la ayuda de Dios no me iré de éste mundo sin ver las que faltan plenamente cumplidas”.

17.- Las vasijas de piedra donde Jesús convirtió el agua en vino en las Bodas de Caná de Galilea.