Cuando el tequila venció al vodka

Tomás Setién Fernández
El Mundo de Córdoba

Fue durante una de esas giras por el continente europeo en donde campeaba la belleza, y aún no llegaba en el pico de una cigüeña más negra que la noche el mortal coronavirus, palabra que ya lleva la humanidad entre el pecho y la espada.
El seleccionado mexicano tocando territorio de Bielorrusia, contendió ante el adversario más fácil en una cancha, saliendo victorioso, luego de que aquel chamaco sensación de los Pumas de la Universidad Enrique Borja se cansó de mecer las redes de un seleccionado que era de los más débiles del llamado Viejo Continente o Europa.
Esas giras mexicanas eran simples espejismos, que sin embargo hacían soñar a la muy leal afición azteca, digamos evocando aquella por Sudamérica en donde se le ganó a Brasil en la cancha del Maracana y a Uruguay en el popular Estadio Centenario.
Más Borja no se cambiaba por nadie después de su trabajo cumbre en Bielorrusia, y daba su primer paso firme en su carrera como goleador a nivel internacional.
Después con el correr de los años, y los muchos calendarios deshojados, el llamado Seleccionado Mexicano vivió la otra cara de la moneda, cuando después de otro largo tour, enfrento a Bielorrusia en el año del 2014, obteniendo el vodka la ansiada revancha sobre el licor de las verdes matas.
Cayendo México tres goles por dos en un partido lleno de tantos de distintos sabores y estilos, y si Borja se había estrenado como goleador internacional ante Bielorrusia, ahora le tocó el turno a aquel ariete americanista, en estos momentos pleno triunfador del fútbol inglés, Raúl Jiménez anotando toda la producción goleadora mexicana. Salomónico empate entre el tequila y el vodka. Y falta un tercer partido que podría darse pronto.