Celebran homilía a puerta cerrada

Ana De la Luz
El Mundo de Córdoba

La Diócesis de Córdoba llamó a los ciudadanos a la reconversión en Dios para pedirle por la liberación del sepulcro de muerte ante el acecho de la pandemia del covid-19, destacando que hasta los dirigentes de algunas naciones que actúan bajo la tónica de la laicidad, están suplicando la intervención divina, al admitir que un simple virus ha venido a derrotar el orgullo humano.
Tal como se anunció, el obispo coadjutor Eduardo Carmona Ortega celebró la primera homilía dominical a puerta cerrada en la Catedral de la Inmaculada Concepción, la cual fue transmitida a través de la cuenta de Facebook “Diócesis de Córdoba. Periódico Voz y Vida”, en punto de la una de la tarde. Lo mismo ocurrió con la misa de las 18:00 horas celebrada por el padre Carlos Sánchez.
“El evangelio de la resurrección de Lázaro es esperanzador e ilumina la situación que estamos viviendo; la humanidad que está enferma, que está muriendo hace que se levante un clamor grande en la Iglesia hacia Jesús para preguntarle ¿dónde está Él en este momento? Ahorala circunstancia nos lleva a valorar lo pequeño, a lo esencial como la familia y los amigos, el cariño, la presencia y la compañía y la solidaridad y un gesto de amor pues si en otros momentos decir esto parecería cursi hoy no lo es”, expresó.
Monseñor abundó que ahora los cuestionamientos a Dios son: ¿por qué permite la pandemia? y aseguró que la respuesta es que Dios espera de nosotros la oración y clamor, la súplica pero también la solidaridad que seamos buenos y mejores personas, al aseverar que contingencia sanitaria ha puesto a la humanidad en su real situación entre el orgullo y las falsas seguridades.
“Muchas cosas nos han venido de Dios y no hemos hecho caso, nos ha pedido la conversión, no hemos hecho caso; nos ha pedido que cuidemos el planeta y no hacemos caso; nos dice que no es posible la carrera de armamentos y no hacemos caso, que el mercado no puede regir la vida ni la ética desde las comunidades humanas y no hemos hecho caso entonces ¿será que Dios permite esta circunstancia para que nosotros una vez más clamemos a él?”, externó el sacerdote.
Carmona Ortega enfatizó que la reacción de algunos dirigentes de países afectados que aún declarados como estado laico, hoy claman a Dios pidiendo su ayuda ante la emergencia letal que está causando el covid-19, precisó que es porque al final se debe entender que es en Dios donde tiene sentido su vida.
“Hay que abrazar esta cruz que el señor nos está mandando para que todas estas dificultades, estos contratiempos y limitaciones, él nos libre quizá de una contaminación, de una infección, pero de todos modos todos estos cuidados que se nos están pidiendo como permanecer en casa de lavado de las manos y cuidado con estar cerca unos de otros, hay que hacerlo”, recalcó en el recinto religioso vacío.

Reaccionan
feligreses en línea
Durante la transmisión en vivo de la homilía en la Catedral, en el quinto domingo de Cuaresma, algunos feligreses expresaron extrañar no estar en la eucaristía.
Confiando en que toda la situación va a mejorar, otros católicos pidieron por la familia, por el trabajo de sus hermanos en el servicio del amor a Cristo; por todos los hogares y fuentes de trabajo. Otros oraron por todas las personas que están enfermas a causa del coronavirus “que Dios les dé la salud y a su familia la fuerza necesaria. Por nuestra nación y para que todos seamos conscientes de esta realidad y nos cuidemos unos a otros”, escribieron.