Confinan en hotel a 11 veracruzanos

Agencia AVC

Xalapa.- Una familia originaria de Costa Esmeralda, municipio de Tecolutla gastó sus ahorros de los últimos años para hacer un viaje a Venecia, Italia, y jamás imaginaron que la epidemia del coronavirus los alcanzaría a bordo del barco de sus sueños; ahora viven una pesadilla a diario, encerrados en un cuarto de hotel.
Todos los días de esta última semana de marzo, media mañana llega un hombre y toca la puerta de la habitación de un hotel localizado en la ciudad de Roma, Italia, para avisarles a los integrantes de la familia De Alba Calonge, que la comida está en la puerta.
Las y los veracruzanos deben esperar un espacio de unos cinco o 10 minutos para darle tiempo al camarero que se marche del pasillo y puedan abrir la puerta y recoger las bolsas que contienen recipientes desechables con comida fría, congelada.
Los integrantes de la familia originaria de Costa Esmeralda están varados en un hotel de Roma, Italia, en el que son víctimas de malos tratos por parte de los empleados, los han racionado en alimentos y les impiden recibir llamadas de México y tener comunicación telefónica con el resto de los huéspedes.
En total son 11 mexicanos y mexicanas los que están en un hotel de la Península Ibérica desde el lunes 23 de marzo, luego de que no pudieron continuar su viaje hacia Venecia, Italia.
Los mexicanos y mexicanas viajaron a Miami, Florida Estados Unidos para subir al barco el día 05 de marzo, y zarparon el sábado 6 de marzo, con destino a Venecia, el día 25.
El viaje tenía la propuesta de visitar Puerto Rico, La Antigua, Islas Canarias y Málaga en España; así como Marsella, en Francia; y finalmente Savona, Nápoles, Croacia, y Venecia.
En entrevista, el veracruzano, Guillermo De Alba Calonge solicitó al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, y al secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard que los ayuden con la repatriación, porque los ocho miembros de su familia están sanos, y al estar encerrados en el hotel pudieran enfermarse, dado que convivieron con otros pasajeros sin contar con protección personal.
“Prácticamente los días que estuvieron aislados en su camarote del barco, los echaron a la basura al poner a todos los pasajeros juntos en un área y después trasladarlos a un lobby de un hotel junto con más personas, que no conocemos la salud de esas personas”, explicó.
El joven veracruzano relató que su padre, madre, hermanas, tío y tía: Guillermo, Teresita, Martha, Guadalupe, Roberto y María viajaban en el barco, pero el día 7 de marzo en San Juan, Puerto Rico las autoridades descendieron a una pareja que presentaba síntomas de covid-19.
Posterior se confirmó que la pareja sí presentaba coronavirus, por lo que continuaron el viaje, y aunque la tripulación y pasajeros intentaron desembarcar en los puertos de La Antigua y Tenerife del país de España, pero se los impidieron las autoridades.
Al continuar el viaje, en Marsella, Francia, permiten que desciendan pasajeros de origen estadounidense y canadiense, pero a los mexicanos no los dejaron bajar.
En Sabona, Italia, las autoridades europeas dejaron que bajaran todos los pasajeros y la tripulación, y ahí mismo ya los esperaban autobuses para trasladarlos a la ciudad de Roma.
“Ahí están en un hotel confinados, son 190 personas, los tienen en cuartos pequeños, el personal del hotel es bastante grosero, incluso hablamos a la recepción del hotel y pedimos el número de una habitación y nos cuelgan, incluso si les hablamos en italiano nos cuelgan, no nos dejan hablar con ellos”, dijo.
Guillermo se encuentra en Veracruz, y desde aquí se comunica con su familia a través de videollamadas y vía teléfono celular, por ello sabe que les dan comida fría, racionada y no les permiten usar el servicio de Uber Eats, para comprar alimentos.
Refirió que el embajador de México en Italia sugirió a los veracruzanos encerrados en el hotel que usaran Uber Eats, pero los del hotel no lo permiten.
“Los empleados les dijeron a mis papás que ahí no es la embajada, que ahí es un hotel, tratan a mis papás de manera grosera, y les dan un trato inhumano, llevan cuatro días en el hotel, y pedimos que nos ayuden a repatriarlos, ellos están bien, no presentan síntomas”, afirmó Guillermo De Alba.