Levantados y ejecutados

De la Redacción

Omealca.- Dos hombres fueron hallados ejecutados ayer en la zona de Omealca y Matatenatito. Las víctimas fueron plagiadas el pasado jueves junto con otras personas, de las cuales una apareció con vida, pero torturada; el otro continuaba desaparecido hasta el cierre de esta edición. De acuerdo a los primeros informes recabados por elementos de la Policía Ministerial, el primer reporte fue alrededor de las 06:00 horas, cuando varios campesinos se percataron del cuerpo de un hombre tirado en la carretera que comunica a Matatenatito con Omealca. Un grupo de policías municipales recorrieron la zona y tras varios minutos de búsqueda encontraron el cuerpo. El cadáver se encontraba envuelto con una cobija roja, presentó huellas de tortura y fue ultimado con impactos de bala en la cabeza. Los elementos policiacos acordonaron el área, cerraron por completo la circulación y dieron parte a las autoridades ministeriales, por los que un par de horas después, un perito criminalista de la Fiscalía General del Estado (FGE) realizó las diligencias correspondientes y envió el cuerpo a las instalaciones del Servicio Médico Forense (Semefo), donde quedó a la espera de ser identificado. Otro cuerpo Seis horas después fue encontrado por su familia el cuerpo de Fernando Hernández, alias “El Chilo”, vecino de la localidad de Providencia, quien presentó dos impactos de bala en la cabeza y su cuerpo fue arrojado en una cuneta de la carretera que lleva a Matatenatito, a la altura de Paso Rosario. y cerraron la circulación mientras arribaba el criminalista encargado de realizar el levantamiento del cuerpo, el cual fue identificado de manera oficial en el Semefo de Córdoba.

Levantados
Las víctimas fueron privadas ilegalmente de su libertad por un grupo de hombres armados, quienes los subieron por la fuerza a dos camionetas en las calles de Omealca. Uno de ellos fue localizado a las 10:40 horas en un camino de tercería, donde fue abandonado con vida por sus captores. La víctima, apodada “El Cabezón” presentó huellas de tortura y fue trasladado a un hospital, donde recibió atención médica y su estado de salud fue reportado como delicado. Al cierre de esta edición las otras dos personas restantes continuaban desaparecidas y eran buscadas por sus familiares y por distintos agrupamientos de corporaciones policiacas.