Equinoccio de sonrisas

De la Redacción

El Mundo De Orizaba

El día de la primavera es el marco perfecto para celebrar el Día Mundial del Síndrome de Down y es una magnífica ocasión para dar un merecido lugar a todos los niños, niñas, jóvenes y adultos que viven con esta condición. El principal objetivo de esta celebración, es crear conciencia dentro de la sociedad del valor que tienen estas personas, a pesar de su disparidad intelectual.

Así mismo, reivindicar sus aportes, derechos e independencia para la toma de sus propias decisiones y crecimiento personal.

El Síndrome de Down no es una enfermedad, como la mayoría de las personas creen. Se trata de una condición. Las personas con este síndrome deben gozar de los mismos beneficios y privilegios que la mayoría de las personas en la sociedad.

Su derecho a la igualdad, oportunidad, y felicidad plena, son inalienables. Su valor y contribución para la humanidad no debe ser inferior, ya que ahora se sabe que, con trabajo, atención y ayuda, las personas con Síndrome de Down pueden ser incorporadas a la vida social, desempeñando múltiples actividades.

Por esa y otras razones, hoy es un día para celebrar la vida, pero también la diversidad, en la que es importante el respeto, la tolerancia, la inclusión y la aceptación para que alcancemos la felicidad plena como sociedad.