Suspende Diócesis de Orizaba algunas actividades

Adriana Estrada
El Mundo de Orizaba

La Visita a los Siete Altares, Viacrucis, celebración de Las Siete Palabras y Procesión del Silencio, que son expresiones de piedad popular de gran convocatoria durante Semana Santa, quedan suspendidas como medida de prevención al coronavirus, siendo autorizadas las celebraciones estrictamente litúrgicas durante este periodo.
A través de un comunicado y siguiendo las recomendaciones de la Conferencia Episcopal Mexicana, el obispo de la Diócesis de Orizaba, Eduardo Cervantes Merino, emitió las acciones a emprender de manera inmediata.
Se suspenden las celebraciones penitenciales según la programación decanal, pero pidió a los sacerdotes administrar el sacramento de la reconciliación en su parroquia o rectoría en horarios de oficina para el resto de la cuaresma; privilegien este servicio por el bien del penitente, guardando las debidas medidas higiénicas; se suspenden los encuentros para grupos numerosos, como retiros, asambleas, congresos, jornadas, procesiones de fiestas patronales, catequesis, pascuas infantiles y juveniles.
“He decidido para mi diócesis dispensar de la asistencia a misas dominicales y fiestas de precepto a todos los fieles que, en conciencia, no consideren oportuno asistir a la iglesia estos días (cc.871; 1245; 1247)”, expresa el comunicado de la Diócesis.
De igual manera pidió a lo ministros extraordinarios de la sagrada comunión visiten a los enfermos en sus casas y hospitales, manteniendo las medidas de salud y los horarios de atención parroquial se mantendrán en horarios restringidos.
El Obispo de Orizaba, Eduardo Cervantes Merino destacó que una de las principales medidas preventivas es evitar aglomeraciones o eventos masivos, por lo exhortó a los fieles a abstenerse de asistir a los balnearios, lagunas, ríos; además de que quienes presenten la sintomatología del virus (fiebre mayor a 38 grados, tos seca o áspera, estornudos, malestar general, dolor de cabeza, dificultad para respirar), se abstengan por el bien de todos, de asistir a las celebraciones eucarísticas y dar parte al sector salud para ser atendido adecuadamente.