‘Laboran mujeres más que hombres’

Adriana Estrada
El Mundo de Orizaba

En México las mujeres trabajan en promedio 10 por cierto más horas a la semana que los hombres y perciben 28 por ciento menos salario que ellos, lo que refleja la desigualdad salarial que existe.
Luz María Reyes Huerta, integrante del Colectivo Feminista Cihuatláhtolli, señaló que la desigualdad de salario que existe entre hombres y mujeres que ocupan mismos puestos de trabajo, se ha dado desde hace años.
De acuerdo al Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) en el reporte del cuarto trimestre de 2019, de cada 100 mujeres en edad de trabajar, 45 forman parte del mercado laboral, ya sea por qué estén trabajando o en busca de ello, mientras que, para los hombres, la cifra se eleva a 77.
El INEGI, revela que en promedio que una mujer destina 66.5 horas semanales a actividades no remuneradas del hogar y a actividades laborales que no son remuneradas, mientras que los 60.3 horas semanales son los que destinan los hombres, lo que refleja que ellas trabajan un 10.4 por ciento más que los hombres en una semana.
El esfuerzo físico y mental que invierten las mujeres, 67 por ciento corresponde a labores domésticas no remuneradas, y el 33 por ciento destinado al mercado laboral del cual obtienen un salario, mientras que los hombres, aún cuando trabajan menos horas, invierten 72.4 por ciento y lo destinan a trabajos remunerados, y el 27.6 por ciento del tiempo lo dedican a labores domésticas del hogar sin paga.
Reyes Huerta señaló que los pagos salariales entre hombres y mujeres existe una diferencia salarial por igual o menos trabajo, lo que evidentemente es una forma de violentar los derechos de las mujeres, aún cuando en la Ley General del Trabajo señala que el trabajo igual corresponde al mismo salario.
“Aún hay mucho que avanzar en esta materia y sobre todo cada vez son más las jefas de familia que tienen que trabajar lo mismo y más, porque además el trabajo de casa no es reconocido”, apuntó.
Sin embargo, dijo que a medida de que las mujeres de atrevan a alzar la voz y denuncien a los patrones, se irá erradicando esa mala costumbre, pero esto depende mucho del grado de conciencia que se vaya adquiriendo, pues interponer una demanda tipo laboral, significará en muchos de los casos la pedida del empleo.
En este sentido lamentó que cada vez son más las jefas de familia, lo que las coloca en vulnerabilidad y eso permite que la desigualdad siga ocurriendo, pues de ellas depende su subsistencia y la de sus hijos, por lo que se resume en un tema complicado económicamente para ellas.