Expuestas a plagio obras de artesanos

Alejandro Aguilar
El Mundo de Orizaba

Región.- Artesanías de las comunidades están expuestas a plagio debido a que no existe una ley que proteja la propiedad colectiva de los pueblos, señalaron dos de los tres autores de la obra ‘’Historia tejida en los textiles de la Sierra de Zongolica‘’ que presentaron en la escuela Hispano Mexicana.
Frente a los estudiantes de dicha escuela, Cristina Cabada Rodríguez y Reynaldo Zavaleta Colotl indicaron que la intención de este libro es documentar el trabajo de la zona de Zongolica que advirtieron que a un largo plazo podría desaparecer.
El libro, en la que también es coautora Venus Valeria Corona Hernández, inició hace un año, pero el trabajo en las localidades empezó hace cinco años recorriendo los municipios de Atlahuilco, Tequila, San Juan Texhuacan, Soledad Atzompa, Mixtla de Altamirano, Zongolica y Tlaquilpan.
Cristina Cabada Rodríguez quien estudió diseño y Reynaldo Zavaleta Colotl, que es gestor intercultural, señalaron que con este esfuerzo de investigación se tiene como fin registrar por escrito las iconografías y técnicas de los textiles de las localidades de la sierra de Zongolica.
Esta labor también tienen la preocupación de prácticas no éticas denominadas extractivismo cultural en la que la iniciativa privada se apropia de las técnicas o hasta el punto del plagio para comercializar productos supuestamente artesanales.
“Muchas marcas o muchas empresas utilizan estos diseños como el caso de los tenangos que los tenemos en las tazas de chocolate, inclusive alguna línea de transporte usó algunas imágenes, y hay otras empresas que las utilizan bajo el argumento de difundir la cultura pero no todo es con responsabilidad, y también existen diseñadores que es utilizar el trabajo de las comunidades para integrarlos a sus diseños”, externó Zavaleta Colotl.
Y aunque algunas expresiones de la cultura mexicana son reconocidas como patrimonio de la humanidad por la Unesco, esto no cubre otras labores tradicionales de los pueblos, ya que el Congreso apenas discute esto.
“No existe ninguna ley en dónde se pueda registrar la propiedad colectiva de los pueblos, es decir, las iconografías, los dibujos y técnicas plasmadas en los textiles no pueden ser registradas porque no existe la manera de poder hacerlo. Hasta que no exista que una ley que se pueda proteger estas manifestaciones como propiedad colectiva no se puede tener un respaldo”, mencionó Cristina Cabada.
El proceso para una terminar una prenda dura alrededor de dos meses, desde el cuidado de borregos para obtener la lana, trasquilar, lavar la lana con tubérculos, hacer el hilado con malacate, teñir con tintes a partir de plantas, raíces, flores, frutos y, finamente el urdido de figuras en telar.
Mencionaron que una de las dificultades para hacer la Investigación es que las tejedoras cuidan de este conocimiento además de que muchas hablan el idioma náhuatl, por lo que actualmente sólo las personas mayores mantienen esta tradición.