Era Luis Alfonso maestro de maestros

Agencias

Así como un adolescente Gohan fue maestro de Trunks en DragonBall Z, el actor de doblaje Luis Alfonso Mendoza, quien le prestó voz al hijo de Gokú, es recordado por su generosidad al enseñar.
El “ki” (energía vital) del mexicano se esfumó la tarde del sábado cuando fue asesinado a tiros por su casero, Mario Zwwan, justo frente a su escuela de locución ArtSpot en la colonia Portales, en la CDMX.
También perdieron la vida en el lugar su esposa y administradora del local, Lourdes Adame, y su cuñado.
Conmocionados por la pérdida, sus colegas destacaron que la fama que goza el doblaje en México se debe a la innovación impulsada por Mendoza y a su compromiso con su instituto, que fundó hace 27 años.
“Luis fue un pionero. Él grabó El Conde Pátula y con ese personaje retomó la tradición de involucrar cosas de nuestra vida moderna a una caricatura extranjera”, indicó en entrevista Mario Castañeda (voz de Gokú).
“Tenía un enorme talento para la improvisación y caracterización de la voz, pero lo más importante para él y Lulú fue la escuela que fundaron hace tantos años, donde preparaban talento nuevo”.
Nacido el 20 de noviembre de 1964, Luis también dobló a Sheldon Cooper, de La Teoría del Big Bang; Daniel La Russo, de Karate Kid, y participó en el programa cómico ¡Ay Caramba! Sin embargo, más que las icónicas frases lanzadas en estos proyectos, sus alumnos recuerdan su afecto.
Mendoza detectó talentos como el de José Luis Orozco (voz de Buzz Lightyear), a quien en 1984 conoció en el teatro, lo llevó al doblaje y se volvió su compadre. Ahora él lo recuerda tocando la guitarra y cantando.
En opinión de Ricardo Bautista (Miguel Ángel enLas TortugasNinja), también alumno de hace más de 20 años, la principal cualidad del actor también fue crear lazos.
“Él tenía una hija, pero la mayoría de sus alumnos lo llegamos a considerar como un padre. Yo no me dedicaría a lo que hago de no ser por él. Lo veías trabajar y su talento te inspiraba”, recordó Bautista.
De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Ciudadana, que remite a testimonios de vecinos de la calle Balboa (donde ocurrió el asesinato), el móvil del crimen fue una disputa por el inmueble que rentaban.
“Me parece que ya se los habían pedido y estaban con la urgencia de entregarlo. Entiendo que ya se iban de ahí, habían comprado él y Lulú un lugar nuevo y estaban preparándolo para mudar la escuela.
”Los planes de Art Spot seguían adelante“, compartió Castañeda.

Con información de Reforma