Desmedido aumento de perros callejeros

Pablo Salas
Cortesía

La Perla.- Vecinos, comerciantes y visitantes, coincidieron que un problema que afecta la vida cotidiana son los mascotas que viven en las calles.
A pesar de informar al Ayuntamiento la situación, no ha mejorado, por el contrario ha empeorado, en las últimas semanas se han registrado más casos de mascotas callejeras, lo que representa un peligro.
Comerciantes señalan que el Ayuntamiento ha hecho caso omiso al problema, aseguran que el principal temor son los posibles ataques de los animales, también refieren que se convierte en un foco rojo de infecciones, principalmente en establecimientos de venta de alimentos.
Es un problema que últimamente se ha acrecentado, debemos reconocer que la mayoría de las mascotas tiene o tuvieron un dueño, sin embargo, prefieren echarlos a la calle que asumir las responsabilidades, lógicamente los animales vienen al parque a buscar comida, aseguró Rosalía Texquenique, habitante.
Lamentan que debido a que se encuentran en la calle, los perros realizan sus necesidades en la explanada e inclusive en las instalaciones del Ayuntamiento, pobladores, temen por una infección provocada por restos fecales.
Los comerciantes estamos de acuerdo que el hecho de haber perros callejeros nos provoca una mala imagen, independiente de la situación también genera alarma las condiciones en las cuales atendemos a los clientes, aquí hay verdulerías, fruterías, carnicerías entre otros, el excremento de los perros puede volar e infectar nuestro producto, comento Marco Arzaba, vendedor.
Señalan que muchos dueños de estás mascotas son los principales responsables de los daños que puedan ocasionar los animales, aseguran que ante está situación las autoridades municipales no toman cartas en el asunto.
Muchos perros tienen su dueño, pero no se terminan por ser responsables, simplemente los corren a la calle y las personas tienen que atender a los cachorros, se convierte en un círculo vicioso, porque nosotros les damos de comer lo que sobra de las ventas y regresan, pero también lo hacemos porque lo necesitan, pienso que la perrera no es la mejor opción, aseguró Román Páez, habitante.