‘Debemos erradicar la discriminación’

Yamilet Gámez
El Mundo de Orizaba

Ciudad Mendoza.- Este 1 de marzo se celebra el Día para la Cero Discriminación, establecido por la Organización de las Naciones Unidas para recordar que todas las personas deben recibir un trato digno.
La discriminación se refiere a cualquier acto o comportamiento que viola los derechos humanos fundamentales que todas las personas deben disfrutar en igualdad de condiciones.
El Día para la Cero Discriminación fue establecido por Onusida para recordarnos que nadie debe ser discriminado debido a su edad, sexo, identidad de género, orientación sexual, discapacidad, raza, etnia, idioma, estado de salud, ubicación geográfica, situación económica o estado migratorio, o por cualquier otra razón.
El primer Día para la Cero Discriminación se celebró el 1 de marzo de 2014, luego de que Onusida, un programa de la ONU para coordinar los esfuerzos contra el VIH y el Sida, lanzara su campaña de Cero Discriminación en el Día Mundial del Sida.
La discriminación tiene muchas caras, desde la discriminación racial o religiosa, o aquella basada en el género, la orientación sexual o la edad, hasta el acoso escolar conocido como bullying, el acoso sexual o en el trabajo.
La discriminación provoca prejuicios, limita las oportunidades de las personas y puede generar maltrato y violencia.
En Ciudad Mendoza, los sectores que sufren discriminación son las personas con alguna discapacidad y la población indígena y sobre todo las mujeres.
“Es muy triste pero la discriminación hacia nosotros como personas que tenemos alguna discapacidad siga, lo más lamentable es que no sólo lo vivimos en la calle, en la misma casa, los mismos padres y los familiares maltratan y discriminan a las personas con discapacidad.
Las autoridades tampoco han hecho mucho para combatir la discriminación, creo que lo seguiremos viviendo porque el trabajo de las autoridades para atender el tema es pobre”, agregó Aida Merino, presidenta de la asociación Manos Celestiales.
Al ser discapacitada se ha convertido en parte de las estadísticas al haber experimentado violencia y discriminación por su condición.
“En una ocasión fui al mercado a solicitar apoyo a comerciantes porque nosotros pedimos despensa para personas vulnerables y una mujer me dijo que dejara de fingir, que yo no tenía nada y me agarró la mano y me dijo que la enderezara porque yo no tenía ninguna discapacidad, me lastimó muy feo”.
“A las personas les pedimos que piensen si estuviera en esa situación si les gustaría ser tratados así con discriminación o desprecio, les pedimos paciencia, que en tiendan que somos seres humanos y merecemos ser felices”.