Protestan universitarios por crímenes

Agencias

Puebla.- Estudiantes de la BUAP y de la Upaep se manifestaron ayer martes luego de que fueran asesinados tres alumnos de estas instituciones.
Al grito de “ni una bata menos”, estudiantes de Medicina de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) y de la Universidad Popular Autónoma del Estado Puebla (Upaep) marcharon ayer en las principales calles de la capital para exigir justicia por el asesinato de tres de sus compañeros y un conductor de Uber.
Todo comenzó desde las 6:00 horas cuando un grupo de jóvenes vestidos con bata blanca manchadas de pintura color rojo,, tomaron la facultad de Medicina de la BUAP para impedir el ingreso de alumnos, maestros y administrativos.
Los jóvenes se reunieron en este punto, para partir más tarde rumbo a la oficina del gobernador, Miguel Barbosa Huerta, a quien le exigieron poner freno a la inseguridad.
Con consignas como “somos estudiantes, no somos delincuentes”, los alumnos de medicina se encontraron en Paseo Bravo con otro contingente conformado por alumnos para llegar a la sede del Poder Ejecutivo, donde pasaron lista de los nombres de las víctimas.
“Le arrebataron la vida a mi hermano porque no es mi compañero, es mi hermano. Lloro porque esto me da coraje, que se quede así”, dijo entre lágrimas Kevin González, amigo de Francisco Javier, uno de los tres estudiantes de Medicina asesinados en Huejotzingo, Puebla.
Ximena, de 25 años, y José Antonio, de 22, eran jóvenes colombianos que estaban de intercambio como médicos internos de pregrado en la Upaep; Francisco Javier, de 22 años, originario de Veracruz y estudiaba Medicina en la BUAP, habían acudido el domingo al Carnaval de Huejot-zingo y cuando regresaban a la ciudad de Puebla en UBER, fueron interceptados y asesinados.
A la par que al menos seis mil jóvenes, según número de organizadores, exigían audiencia con el gobernador Luis Miguel Barbosa, los cuerpos de las víctimas eran entregados a los familiares en el Semefo.
En el caso de José Antonio, uno de los estudiantes de origen colombiano, su mamá Angélica, ha declarado a medios colombianos que fue ella quien ubicó el lugar del hallazgo de los cadáveres y fue gracias al GPS del teléfono celular de su hijo.
Hasta la noche de este lunes, los familiares de los jóvenes extranjeros no habían sido notificados, y según lo que han consignados medios locales, ellos se han enterado por los amigos de los jóvenes.
A la par que los estudiantes tomaban las principales calles de la ciudad de Puebla, rectores de diversa universidades, convocaban a una reunión entre sí para definir otras acciones a seguir.