Débil productividad ocasionó recesión: Economista

Jessica Ignot
El Mundo de Orizaba

El Producto Interno Bruto (PIB) se contrajo 0.1 por ciento en 2019; el dato representa su primera contracción para un año desde 2009.
Según datos del Inegi, tan solo en el cuarto trimestre del 2019, la economía del país se contrajo 0.4% a tasa anual, la caída más fuerte de 2019. En el primero, el dato fue de 0.0%, en el segundo avanzó 0.1, y en el tercero cayó 0.2%.
Al respecto, Luis Ramón Pérez Lezama, director de investigación y docencia económica en el grupo de consultoría SAVER señaló: “formalmente, por razones internas, estamos en posibilidad de informar que hay recesión, esa es la realidad”.
El analista señaló que en enero se dio a conocer que había tres trimestres en los cuatro del año 2019 negativos y que parecía que el PIB había caído en una negatividad.
“Lo interesante es que ayer, 25 de febrero, se dan los datos oficiales, esto ocurre porque a pesar de que se crea que el asunto del PIB es muy sencillo de medir, en realidad es muy complicado; y ya que se tienen todas las variables de la economía, ahora se confirma que no fueron tres sino cuatro, es decir, todos los trimestres fueron negativos en 2019”, explica.
Y agregó: “Aquí lo interesante del asunto es que, lamentablemente tenemos que comparar con el gobierno de Peña Nieto, en su último año sólo entregó pequeñas caídas, pero nunca entregó los cuatro trimestres negativos de crecimiento, ahora habrá que decirlo con todas sus letras: este gobierno en su primer años de desempeño no ha podido mantener la débil productividad, que si bien ya la traía el gobierno anterior, pero no era negativa”.
Esto se traduce básicamente en una mayor pérdida del poder adquisitivo, es decir, el dinero está alcanzando menos.
Explica que la voz popular dice que aunque estamos ganando lo mismo, estamos de verdad resintiendo el que no nos alcance para comprar, y esto es porque no hay suficientes productos porque no se han producido, pues los empresarios tienen temor y sus inventarios son pequeños, y aunque tuvieran dinero estos son más caros.
“Lo comprobamos con los datos de que la inflación que está subiendo. Estamos entrando en una situación que debe corregirse y queremos que se corrija, pero el problema que vemos es que si no se corrige, estaríamos cayendo en este estancamiento con inflación alta, llamada estanflación”.
No se desea, como no se desea la recesión, el llamado es para que el Gobierno federal finalmente detone la inversión y volvamos a generar dinamismo comercial, seguridad y confianza porque el país está lleno de discusiones y la gente lo que necesita es comer, la gente lo que necesita es que le alcance.
Es momento de pasar de los números a los hechos y dejar las palabras de lado, señaló.
“No vemos para el primer semestre una recuperación de la economía, primero porque los fondos federales y municipales se van a liberar hasta finales de marzo cuando llegue el gasto etiquetado, se va a empezar a licitar y a programar, por ahí de abril o mayo, las obras, las compras y la producción las vamos a ver resentidas o impactadas hasta verano”, dijo.