Destroza historias

A Manera de
Comentario

Destroza
historias

Tomás Setién Fernández

Que les coloquen varias camisas de fuerzas, de esas que se adquieren en cualquier sanatorio entre locos y orates, al que se le prendió la idea de acabar el descenso y el propio ascenso, de los equipos bien achicharrados por las llamas del averno, por cinco años, buscando despedazar una de las mas vibrantes historias, que bautizaron a más de un equipo grande, que al surgir del infierno o purgatorio, llevaron adelante un curriculum impresionante de éxitos, rozando inclusive a la leyenda misma.
Intentando realizar lo que aquel notable y durable Presidente de la Segunda División, José de Jesús Alvarez y Guzmán, una especie de querido y amado Porfirio Díaz llevó al cabo en los años setentas, dotando a la propia Segunda División de situaciones estelares, llevando por delante a aquel entrenador notable Ángel Papadopulos, como instructor de técnicos, y a Don Arturo Yamasaki ya ido con Dios, como jefe de los árbitros que ya estaban listos para engrosar en los partidos quemantes de la máxima división de ascenso, dentro de la mejor época, la de auténtico oro del llamado purgatorio, del fútbol mexicano profesional, ya todo estaba lo debidamente inventado para el real beneficio de un circuito que lo hicieron grande y hasta colosal equipos como el Orizaba, Cruz Azul, Pumas, Toluca, Monterrey, Zacatepec, Pachuca, Tigres, etc.
Hoy con lelos directivos, de esos que están acostumbrados a destruir las mas bellas y subyugantes historias de cuadros que no eran nada, y luego con el tiempo lo fueron todo, llenos de ambiciones desean purificar con grandes cantidades de dinero un infierno tan querido como el de aquella Segunda División, cobrando una cantidad millonaria al equipo que quede en el ultimo lugar de un real averno dentro de una multa inexplicable, y todo sin la escalera eléctrica para subir al supuesto cielo de cartón y de soles fosforescentes.
Esos nuevos directivos para nada han leído la historia, que dentro de un gran libro llevo al cabo Juan Cid y Mullet evocando a los grandes equipos de la Segunda División, entre ellos aquel Deportivo Universitario Córdoba el famoso DUC con aquellos sus espléndidos directivos Manolo Acevedo, Emilio Fanjul y el Licenciado Alfonso Limón Krauss.