‘Deben educar sin violencia’

Carmen Lara
Cortesía

En México la violencia afecta de manera directa a los niños y adolescentes, sin embargo, esto suele ser por diversos factores, el principal de ellos es la normalización de la violencia en los hogares, lo cual permite que los niños vean como algo normal el relacionarse con golpes y groserías hacia las demás personas.
De acuerdo con la psicóloga Vanesa Ramos, el normalizar las actitudes violentas en el hogar, además de desencadenar una mala conducta en los menores, también potencializa que sean personas violentas, lo cual puede derivar muchos problemas más.
“Si los menores ven que papá le pega a mamá y esta no hace nada, se quedan con esa idea, por eso cuando forman sus hogares, tienen los mismos problemas, porque viene a ellos la idea de que si mi papá lo hizo, está bien y yo tengo que hacerlo igual”, señaló la psicóloga.
Sin embargo, la psicóloga señaló que esto apenas es una de los problemáticas a las que se enfrenta la sociedad, ya que existen varios, pues cada entorno familiar es diferente, por lo cual la manera en que normalicen la violencia no siempre será la misma para todos.
Es decir, en alguna casa pueden normalizar la violencia intrafamiliar, que “es cuando el padre golpea a la madre”, pero en otros casos no solo son golpes, hablamos de violaciones a sus derechos,humillaciones, chantaje emocional, acoso y en los casos más graves hasta la muerte, advirtió la psicóloga Vanesa Ramos.
“Si nuestros hijos crecen con la idea de que la violencia es normal, estamos creando una futura generación violenta, donde el acoso, la violación a los derechos, golpes, etc, será lo que gobierne entre ellos”, argumentó la psicóloga.
Vanesa Ramos, precisó que cuando la violencia se normaliza, pierde el sentido de la gravedad que se está cometiendo, por lo cual es importante que los padres de familia sean principalmente quienes no permitan que esto pase.
Ya que normalizar la violencia además de crear adultos violentos, puede orillar a crear psicópatas, violadores y secuestradores, por esta razón los padres juegan una pieza clave en lo que permiten que sus hijos conozcan como bueno o malo en su entorno familiar.