A proceso pareja por feminicidio de Fátima

Agencias

Un Juez Control vinculó a proceso por los delitos de feminicidio y secuestro agravado contra la niña Fátima a Gladis Giovana y Mario Alberto, a quienes dictó prisión preventiva oficiosa y deberán permanecer al interior del Reclusorio Oriente y el penal femenil de Santa Martha Acatitla.
En audiencia de formulación de imputación, que duró poco más de tres horas, el Ministerio Público pidió se les definiera su situación jurídica, misma que terminó en su vinculación y con un cierre de investigación complementaria fijado a cuatro meses. 
Luego de cuatro horas de audiencia en la sala siete de oralidad del Poder Judicial de Ciudad de México, Luis Fernando Trejo Vargas, fiscal Antisecuestros de la FGJ, dijo que los inculpados se reservaron su derecho a emitir algún tipo de declaración. Sostuvo que hay suficientes datos de prueba para que enfrenten a la justicia por este crimen.

“Mario intentó
quemar a Giovana”
Marcelina, la madre de Gladis Giovanna, narró la violencia que vivía su hija al lado de Mario Alberto N, quien hoy está acusado del feminicidio de la menor Fátima.
“Estoy sufriendo y seguiré sufriendo”, dijo Marcelina. Consideró que su hija es víctima de Mario Alberto, quien la violentó en reiteradas ocasiones.
La mujer dijo que por cinco meses no supo de su hija hasta que vio en las noticias que ella y su esposo eran buscados por las autoridades.
De acuerdo con lo que narró afuera del penal de Santa Martha Acatitla a donde acudió para ver a Giovana, Mario la amenazó varias veces con atentar contra sus hijos si no regresaba con él.
Volvió con él, hasta el desenlace de las agresiones con el secuestro y feminicidio de la niña Fátima Cecilia, de siete años.
“[Mario Alberto] venía a buscar a Giovana para que le prestara a uno de los niños para llevarlo a pasear y a fin de cuentas se lo llevaba y ya no se lo regresaba; así es como él se aprovechaba para volver con ella.
“Le decía que si no regresaba ya no iba a ver a sus hijos o ya no iba a ver al niño al que se llevaba, [que] lo iba a encontrar de una manera muy triste”, contó.
Explicó que, por más de tres años, la relación de Mario y Gladis Giovana fue de manipulación y agresiones contra la mujer.
Con mirada triste y sin permitir que su rostro fuera grabado por las cámaras de televisión, Marcelina recordó afuera del penal que un juez había decretado una orden de restricción para que Mario Alberto no tuviera contacto con su hija, pero no lo cumplió.
Dijo que no sólo fueron golpes, sino que también intentó quemarla, pues le arrojó gasolina, alcohol y hasta perfumes para después intentar prenderle fuego, frente a sus hijos.
Uno de ellos, el más grande, le dijo: “Abuelita mi papá iba a quemar a mi mamá, le echó perfume y le iba a prender con el encendedor y le dije que no, que no la quemara en varias ocasiones”.