¿Se acabaron los ‘megapuentes’?

Jesús Vívtor García Reyes

Usted, ¿qué prefiere? La historia patria o el turismo comercial. Parece ser el dilema que propone el Presidente de México. El asunto parte de hace tiempo, cuando otro presidente del país, quiso acabar con la conciencia política de los mexicanos. Fue el conservador y derechista Vicente Fox, quien en su gobierno, hizo se aprobara la iniciativa de ley que autorizaba los megapuentes, en fechas históricas de la nación.
Lo hizo en dos dimensiones. La primera, la dimensión capitalista, que justificaba beneficiar los monopolios del sector turismo y, la segunda, anular de una vez por todas, todo recuerdo histórico del nacionalismo mexicano. Las dos estrategias fueron calculadas. La primera, fortalecía la línea capitalista de su gobierno y la segunda acabar con la historia nacional.
La finalidad de los fines de semana largos, fue, también, pagar favores a un sector de la economía (el turismo), controlado por monopolios, que lo “ayudó” en su campaña. Así como lo lee, atento lector de Diario El Mundo, el propósito de los “megapuentes vacacionales” fue fortalecer los monopolios de las líneas aéreas y, a su vez facilitar la concentración de capital, en las cadenas hoteleras internacionales que operan en México. Eso en lo que respecta a la función turística y, la iniciativa hizo más ricos a los ricos y los pobres… NO pudieron irse de viaje en los puentes, siguieron trabajando en lo que podían, dado que eran desempleados o subempleados de salario mínimo.
La segunda dimensión que mucho le importó a Fox y su grupo reaccionario construido con remanentes del sinarquismo, la ultraderecha religiosa y los grupos empresariales monopólicos, fue acabar de una vez por todas, con la historia patria nacional. La apuesta que se hizo entre ellos, fue que a menor “conciencia histórica”, habría más penetración del capitalismo en el país.
Todo les salió bien, lograron, como siempre un acuerdo entre “amigos de Fox y el PAN y estos con el PRI”, que agachó la cabeza. El pacto fue claro y concreto. Había que borrar la memoria histórica en niños, jóvenes y ciudadanos, para así, dominar con el nuevo lenguaje del capitalismo. Ni los sindicatos de maestros, ni las universidades, los llamados partidos de “izquierda”, levantaron su voz con la fuerza suficiente para detener el atropello a la nación mexicana. Los periodistas “independientes” guardaron silencio, las grandes cadenas de televisión apoyaron la anulación de la historia nacional. La consigna era “borrar la historia de México”, con ello se facilitaba el camino para una dominación más pronta de los EE.UU.
Un pueblo que NO conoce su historia, es fácilmente dominado por otra nación. La historia nos da la fuerza suficiente (los verdaderos principios personales y nacionales), para enfrentar, en este caso, el pensamiento reaccionario y conservador, tanto empresarial cómo eclesial. El historiador y economista Enrique Semo (UNAM, 2015), coordinó una brillante obra en los años ochenta que se llamó: “México, un pueblo en la historia” (4 Tomos; ed. Universidad de Puebla, 1985). En esa obra, el Dr. Semo reunió una veintena de historiadores, politólogos, economistas y antropólogos sociales, y cada uno de ellos, trabajó un periodo de la historia de México. Cuánta información se acumuló. Cuánta sabiduría de un pueblo, que siempre ha estado asechado por los imperialismos, tanto de Europa como de EEUU. La obra justifica la necesidad de enseñar, en todos los niveles de estudio, la historia patria, para hacer la defensa de nuestros intereses nacionales.
El Dr. Daniel Cossio Villegas del Colegio de México, hizo lo mismo unos años antes, titulando su obra, “Historia General de México”, (ed. Colmex, 1980). Los dos tomos los reeditó Porrúa, y hacen referencia a la sentencia de que un pueblo, “sin conciencia histórica es un pueblo muerto”, que será sometido por los intereses mercantiles y comerciales de los capitalistas (en este caso los turísticos)… ¡que no tienen patria, sólo negocios y ganancias, lo demás NO les importa! A los mercaderes del capitalismo, les conviene el “fin de la historia”, a los mexicanos NO.
No es asunto superficial, el que plantea el presidente de México López Obrador, es un tema de gran calado. No es una “ocurrencia”, cómo intentan los conservadores de las cámaras empresariales, hacer creer a la opinión pública. El asunto tiene mucho fondo político y el presidente lo sabe. No es sólo asunto de que los bañistas, ahora no podrán tomar el sol, o los viajeros la copa en el hotel jugando billar. El tema va en el sentido que, nuestro sistema escolar (primaria, secundaria, preparatoria, universidades) cada vez están más despolitizadas y, esto es peligroso para la nación. Un pueblo que NO conoce su historia, es un pueblo que se despolitiza, por ello las invasiones norteamericanas y europeas a México, las guerras internas de los conservadores (cristeros) contra los nacionalistas, el movimiento obrero y las luchas campesinas, los negocios ocultos y bienes de la iglesias). Sin historia se está condenado a que lo sometan potencias extranjeras, lo dominen y exploten. La minería en manos de canadienses y la deuda externa, heredada por el PRIAN al pueblo mexicano, de más de “cinco mil millones de pesos” por la que se pagan cada mes, “quinientos millones de pesos al Fondo Monetario Internacional (FMI / EEUU)”, sólo beneficia a los norteamericanos. Eso es la historia. No sólo una fecha sino lo que hay detrás de ella. Es lo que no les conviene (por eso no lo entienden), los de la Canaco, Coparmex, Canacintra, Servitur, CCE y epígonos que reproducen sus burlas. El asunto es serio y por ello, en febrero-marzo, el Congreso de la Unión recibirá la iniciativa de ley para que a partir del próximo ciclo escolar (2020-2021), los megapuentes ya NO existan. Esa es la propuesta de la Presidencia de México.
La economía NO se vendrá abajo, el turismo, aunque representa ingresos altos para el país, principalmente el extranjero, NO sufrirá alteración alguna. Los viajeros internacionales seguirán viniendo. A nivel interno, como país, son los viajeros de fin de semana y de días festivos los que hacen viajes cortos. Es cierto viaja en los puentes, la clase media, compran su paquete de tres días a los monopolios hoteleros y rutas de avión, pero el grueso de la población NO lo hace… ¡porque no le alcanza para salir de viaje!
Que NO nos engañen, que esta medida, si se aprueba en el Congreso, será el fin del mundo. En mi opinión, “más vale conciencia crítica e historia patria, que turismo comercial”. Como pueblo, NO nos afecta en nada, son falsas elucubraciones de los grupos monopólicos, controladores del poder económico. Bienvenida esta iniciativa, porque nos hace falta.
Usted, atento lector de Diario El Mundo construya su propia opinión, pero NO se deje manipular por los falsos rumores de que ¡caerá la economía y nos moriremos de hambre! Esas tácticas ya las conocemos. La economía mexicana va al alza porque se está rescatando Pemex, la CFE, los puertos y aeropuertos, los caminos que van a los pueblos, la agricultura intensiva y, sobre todo, “se rescata la conciencia nacional”, que NO quiere ser humillada y oprimida por los millonarios conservadores del PRIAN. Ese es el punto que se discutirá en el Congreso los próximos días. Ustedes deben estar pendientes.
Gracias por sus correos y temas que proponen se analicen en esta página de Opinión de Diario El Mundo. Poco a poco los analizaremos. Saludos.

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