Amor de Madre

En el recientemente llegado Día del Amor, nadie como una madre para creer, y estar convencida de que uno de sus hijos, en este caso el inolvidable boxeador zurdo Vicente Saldívar, era todo un campeón del mundo en la división de los Pesos Plumas, evocando una entrevista realizada en aquellos años de los setentas, colocándose la corona de su división venciendo en épico combate nada menos que ante al orgullo de Matanzas, Cuba, Ultiminio Ramos, en el ring instalado en el centro del redondel de la Plaza de Toros el Toreo de Cuatro Caminos.
Evocando a la modesta pero grande en ilusiones madre de Saldívar, dentro de una charla generada en la humilde casa de la que la trajo al mundo a dicho púgil, expresando la señora su orgullo cada vez que subía al cuadrilátero el zurdo de la Colonia Obrera, todo un tío en eso de producir riñas de vencer o morir, siempre basado en un profesionalismo y confianza en si mismo, a prueba de balas.
La madre de Vicente, Doña Lupita no era de las que vertían lagrimas de sangre cada vez que su hijo combatía de campana a campana, sino exhibiendo el pleno orgullo de tener un guerrero neto dentro de su familia, inclusive yendo, pese a su edad avanzada, a observarlo combatir en mas de una Arena.
Aunque cuando combatió para agenciarse su primer título universal de Peso Pluma ante Ultiminio, confeso que se quedó a rezar más de un rosario, para que su hijo emergiera triunfante ante un púgil fuera de serie como lo fue el cubano.
Fue una de esas lides sangrientas sobre el ring, terminando por vencer a alguien que había depositado dos cadáveres de púgiles hacia el otro mundo tras tórridos combates, de ahí la gran hazaña de Saldívar, aunque dicen las malas lenguas que el cubano dejo todo en el vapor, menos claro, su eterna valentía.
Vicente de cuna humilde, con el dinero que le llovió dentro del boxeo profesional, terminó comprándole una casa a la autora de sus días, y también a cada uno de sus hermanos. Casado con la actriz Malú Reyes, el amor lo terminó venciendo, feneciendo a la temprana edad de 42 años, siendo alcanzado por Ultimino rumbo al cielo de los predestinados, cuando este se despidió de la existencia a la edad de 75 años.

 

 

 

 

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