Depresión de la nación

A Manera de Comentario
Tomás Setién Fernández

Lo que le sucede a un rey, así sea del futbol soccer, o sentado en un trono inglés, siempre afecta los días cotidianos y sencillos, siendo por eso la depresión de Pelé, motivo de seguir charlando o redactando, pero antes de que el monarca del futbol rentado en el mundo desee salir a la calle, su solo nombre lleno de dólares, sumiendo en la mas pura depresión a la nación carioca, cuando se le acuso de todo, de ventajoso, de ambicioso sin par, inclusive de traidor a la patria, cuando fue pescado por los millones de la moneda gringa, para llegar de a pechito al Cosmos de Nueva York, aquel equipo que creo y fundo, el todavía notable político Henry Kissinger, actualmente todavía respirando el aire a veces fétido, y en otras ocasiones limpio de la tierra, a la edad de 96 años.
No miren lo que tuvo que arrastrar Pelé con ese contrato ventajoso a todas luces, firmado en el año de 1975, que le dio a ganar cuatro millones y medio de dólares libres de cualquier impuesto, lloviéndole las criticas, al saber si Judas se había vendido por treinta monedas, Edson Arantes lo había superado, casi instalado en la piscina particular de Rico Mac Pato.
La desilusión pinto millones de rostros brasileños e inclusive las lágrimas acompañaron en el viaje a Nueva York al citado personaje, que tuvo su debut en la cancha enfrentando al Dallas Tornado con una actuación casi sublime, anoto un gol y colocó un medido pase para un segundo tanto, que aseguro el éxito del Cosmos, por lo cual al término del partido casi fue paseado en hombros por los aficionados, que nacían en forma grande en torno al futbol profesional de los Estados Unidos.
Pelé dio lo mejor al Cosmos, sobre todo en base a una calidad que nunca lo ha abandonado en el terreno de juego, aunque ahora solo lo vea sentado en una silla de ruedas, todavía víctima de la intervención quirúrgica de la cadera, llegando la calma y la paz a la nación brasileña poco a poco, volviendo a ser aceptado como el hijo predilecto.
Mientras tanto el equipo Cosmos se llenaba de futbolistas famosos como el Kaiser Beckembauer, Cruyff, Chinaglia, sin que en los respectivos países en donde nacieron, se derramara una sola lágrima.

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