La necedad del estadio y los negocios ocultos

Jesús Víctor García Reyes

Tal parece que el Ayuntamiento de Orizaba no entiende razones ni atiende peticiones ciudadanas. Los vecinos y colonos del municipio NO queremos estadio de futbol. No lo queremos, porque para hacerlo se tiene que destruir la ecología urbana de la ciudad. Un estadio es un armatoste de cemento y los megacampos son espacios de vida y salud. Nadie tiene derecho, aunque esté en el poder municipal a destruir lo que la naturaleza construyó durante siglos.
En Orizaba nadie pidió un estadio de futbol. Que fue promesa de campaña de un partido político (PRI), hoy en decadencia por su corrupción y autoritarismo, NO da derecho a destrozar la naturaleza y vida silvestre de los verdes campos de Orizaba. La necedad de imponer proyectos comerciales, NO se les quita a los “conservadores” del PRIAN agrupados en el Ayuntamiento desde hace años. En nada ayudará al desarrollo el tener (o no tener), un montículo de cemento y varilla. No habrá menos pobres y desamparados, desempleados y marginados, por el sólo hecho de construir (destruyendo la naturaleza), un estadio de futbol.
Esto hay que entenderlo muy bien, porque se tiende a manipular la opinión vecinal. Hacer el estadio, en las condiciones que lo tienen proyectado, es sólo hacer negocios privados con dinero público. Es favorecer a una u otra constructora afín al gobierno local, para que se beneficie y, luego financie al grupo dominante “conservador”. Hacer el estadio, aun en contra de la voluntad ciudadana es “pagar facturas” a los distribuidores de varillas y cemento, próximos al núcleo de poder municipal.
La necedad de construir el estadio, a costa de lo que sea, incluso pasando por la voluntad vecinal que dice NO a la obra, cuyo costo está estimado en 200 millones de pesos, dinero que podría ocuparse para otras necesidades en el municipio.
En mi opinión profesional, tal parece hay negocios ocultos tras el proyecto, por ello la terquedad de imponer el proyecto que nadie pidió. No ha fluido información pormenorizada (el portal del Ayuntamiento NO muestra nada al respecto), por tanto, al no existir proyecto ejecutivo autorizado por el Cabildo, no hay nada en firme y, por tanto son especulaciones galácticas. Los ciudadanos tenemos derecho a conocer todos los detalles, de lo contrario se caería en delito de ocultamiento de información que debe ser pública.
Los regidores en el cabildo, principalmente los llamados de “oposición”, tienen la obligación de NO aprobar nada, que vaya contra la voluntad popular. NO tienen porqué avalar “caprichos y compromisos” del presidente en turno. Todos sabemos que la ciudad ha sido secuestrada desde hace unos 12 años por un grupo “comercial” que hace negocio de lo público excluyendo a los humildes y pobres y, esto NO puede continuar. Hay que detener la privatización neoliberal en Orizaba y retomar el camino de la “IV Transformación municipal”, que implica austeridad y no despilfarro de recursos.
Lo que sí es prioritario es una preparatoria municipal (pública y gratuita), que rompa el “cuello de botella” que hacen las 23 escuelas secundarias, de las cuales año con año egresan estudiantes que necesitan ingreso a una preparatoria municipal. En Orizaba sólo hay dos preparatorias públicas y eso sí es demanda vecinal y NO el estadio de futbol, que después, cual costumbre comercial del grupo que se apropió el poder municipal desde el 2008, será concesionado a particulares, para rentar negocios bajo sus palcos. Ya conocemos su estrategia de rentas y ventas.
Los negocios tras el proyecto del estadio saltan a la vista. Rentar para entrenamientos, juegos, espectáculos, eventos políticos, conciertos con pago de por medio, entre otras especulaciones mercantiles por venir. Por ello mismo es conveniente la ciudadanía, muestre interés en este asunto y NO permita el gasto de 200 millones de pesos, para que luego se hagan negocios privados con costo al ciudadano. Si tanto se desea invertir en Orizaba, entonces proponemos, en primer término construir la preparatoria municipal (pública y gratuita), o en su caso, dada la escasez de servicios médicos en el municipio, hacer un hospital municipal con atención médica de primer nivel, con 50 camas, medicinas, servicios de medicina preventiva y un seguro municipal para los vecinos menos favorecidos. ¡Por qué no hacer esto, si tanto se quiere invertir en el municipio? Serían, la preparatoria y el hospital municipal, eso sí de gran utilidad para los hijos de padres con poca solvencia económica y los enfermos de la localidad. Eso NO se hace porque no deja dinero.
El actual gobierno de Orizaba, conformado por capitalistas sólo atiende negocios que dejen utilidades monetarias. No tiene sensibilidad social. Convencidos estamos que atrás de la imposición del estadio habrá negocios ocultos, para favorecer camarillas, que apoyaron la campaña pasada. Cementeras, varilleras, constructoras que hicieron posible llegar al “triunfo” del poder municipal. Este es el aspecto que tenemos que analizar a profundidad, estimados lectores de Diario El Mundo. Destruir los megacampos es destruir la naturaleza y esto NO lo debemos permitir. Si en Río Blanco, que se pretendía construir la “Escuela Universitaria del Bienestar” para beneficio de 200 estudiantes, en el campo deportivo Cidosa, los vecinos agrupándose rápidamente en un consejo ciudadano no lo permitieron, porque para ellos el campo Cidosa es historia y vida. Aun cuando la escuela universitaria trae beneficios para la población (inversión federal de 10 millones de pesos, becas mensuales para estudiantes, empleo para profesores, empleados administrativos). Aun con todos esos beneficios, los vecinos dijeron NO a la destrucción de la ecología del Cidosa, y aún siguen buscando otros terrenos, para que el gobierno municipal no deje ir el proyecto federal.
En Río Blanco, los vecinos sí defienden la ecología urbana, ¿por qué en Orizaba NO hacemos lo mismo? Si la fuerza ciudadana, cuando es informada y organizada, es capaz de detener un proyecto destructor de la naturaleza, ¿por qué en Orizaba no nos organizamos al respecto? ¿Por qué en un municipio cercano, si hacen valer la fuerza ciudadana y en Orizaba hay dejadez inexplicable?
Quizás sea la falta de información sobre el tema, hábilmente manipulada por el Ayuntamiento, o la falta de compromiso de los colonos. Nos extraña el sometimiento a los regidores de la “oposición”. Todos parecen del mismo partido que domina el gobierno (PRIAN). Nadie dice nada al respecto, nadie se opone con argumentos contundentes, NO votan contra este proyecto de muerte, propio del capitalismo neoliberal. ¿Por qué está pasando esto, señores regidores? Desde las páginas de Opinión de Diario El Mundo, periódico con tiraje diario de 6 mil ejemplares, que circulan en la región centro de Veracruz, seguiremos analizando este tema, para que ustedes lo razonen, atentos lectores… ¡Que se bajen los enormes sueldos los cinco regidores, la síndico y el presidente municipal!, nos dice don Francisco Rodríguez de la colonia centro de Orizaba. “No es posible ganen 45 mil pesos al mes los regidores, y la síndico y el presidente más de 50 mil mensuales, cuando la mayoría de los orizabeños, apenas ganamos 6 mil pesos mensuales”. Tiene razón don Francisco, NO es posible que haya un “gobierno municipal rico, con pueblo de Orizaba pobre”, pero esto se puede remediar, votando por la izquierda en Orizaba, en el año 2021. ¡Es la solución!

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