Cándida quiere una familia juguetona

Paco Montes
El Mundo de Córdoba

Esta perrita recibió su nombre debido al lugar donde fue encontrada. Es Cándida Margarita, una perrita de aproximadamente 3 años de edad, que espera ser adoptada.
Su historia se remonta a hace un año y medio, cuando Delia Vega y Salvador Huante, quienes encabezan la Organización para la Protección y Respeto Animal (OPRA) recibieron el reporte ciudadano de que la perrita era acosada por cerca de 20 perros.
La descubrieron precisamente abajo del puente de la autopista, en Fortín, donde se ubica la escuela primaria Cándido Aguilar.
Estaba en celo y atrás de ella estaban entre 15 y 20 perros, ella estaba débil, cansada por pelear con tantos machos, así que lo mejor que pudo pasar fue la llegada de los jóvenes de OPRA, quienes la bautizaron igual que la escuela: “Cándida”. “Pasamos, vimos a la manada, y vimos a Cándida, todos los perros la querían montar y ella ya estaba muy cansada, y ya estaba herida, tenía rasguños, y lo que hicimos fue agarrarla”, cuenta Delia Vega, compañera inseparable de Salvador, y parte fundamental de OPRA.
Ya que estaban ahí hicieron lo posible por resguardar a más perros machos, tuvieron que llamar a uno de sus amigos a quien llaman cariñosamente “El Guero”.
Entre los tres enfrentaron a los perros que lanzaban mordidas y estaban enojados, pero finalmente lograron llevarse a varios.
El motivo del resguardo es que los esterilizaron y posteriormente los volvieron a dejar en libertad, para que regresaran a las casas donde pertenecían. “A la hembra (Cándida) tuvimos que cuidarla 15 días, y sentimos feo soltarla, y ella ya no se quería ir, así que se quedó con nosotros”, recuerda.

Una perra con energía
Cándida Margarita vive desde hace un año y medio en el Hogar Can de OPRA, el albergue para perros que se ubica a un costado de la carretera federal Fortín- Huatusco, a la altura de Monte Salas.
Es una perra inquieta y juguetona, le gusta mucho que la gente la apapache y cuando no sucede así, ella no descansa hasta que se lo cumplan, “ella busca y se para y brinca y te jala pero es porque quiere jugar”, explica Delia. Es una de las perritas que están listas para irse en adopción a ofrecer felicidad a alguna familia.
Ya está esterilizada y no presenta ninguna enfermedad, sólo espera la oportunidad de ir a un hogar. “Cándida necesita una familia donde haya adolescentes, chavos desde 12 o 13 años, puede haber niños de 9 años pero que sean muy inquietos, pesados para jugar, niños hiperactivos, ella necesita una familia así porque tiene mucha energía, le encanta estar jugando todo el día”, comparte la animalista, quien ha convivido con ella desde que la rescató.
“Cuando llegamos ella es la que corre y brinca tan alto que a mi me ha llegado hasta acá sus patas de que es muy inquieta”. Aunque convive con los demás perros, no es muy querida entre ellos, debido a que es muy juguetona.
Los demás perros le gruñen y quieren pegar cuando la ven jugando, debido a su extrema energía. “No es mala sino que es muy inquieta. Es el típico niño que todo rompe”.

Lista para partir
Delia le pide a la familia que quiera adoptarla que no le tengan miedo, sino que decidan con base en sus características.
Ella busca una familia que esté lista para jugar, para salir a caminar, a correr, al parque, en fin, es una buena compañera de actividades al aire libre. “Que no tengan miedo, hay perros que son demasiado grandes y no dan nada de guerra, y hay perros que son pequeños y que te hacen todo un revoltijo en la casa”, dice Delia.
Y sugiere: “Más que buscar un perro de determinado tamaño busquen un perro con determinadas características de comportamiento y emocionales, eso es lo que realmente importa”.
La perrita reacciona bien a los extraños, sabe que no le harán daño. Su respuesta es mostrarse feliz, querer jugar y dejarse acariciar, quizá con esa reacción encuentre a una nueva familia.