‘Aspiran niños a ser narcos’

Jessica Ignot
El Mundo de Orizaba

Hoy en día, los niños y adolescentes de 9 a 10 años quieren ser narcos, también hay niños desde los seis años que manifiestan que quieren suicidarse porque enfrentan abusos sexuales. Esto es consecuencia de la sociedad violenta en que se ven inmersos, la soledad que los rodea y el bombardeo mediático.
Lo anterior fue dado a conocer por Eduardo Carreón Muñoz, máster del corporativo Inteligencia Educa y embajador de la Red Mundial de Jóvenes, quien ayer impartió una conferencia en Orizaba.
Resaltó que hoy vivimos en una sociedad completamente aislada y violenta debido a las redes sociales y la era digital, no por los contenidos que se suben sino por la manera en que se interpretan que es de acuerdo a las emociones y conceptos.
Los niños y jóvenes viven en una era en donde la violencia es más agresiva, cruel e inhumana. Mientras que generaciones atrás vivieron una violencia más callada y hacia el interior, pero impactaba de manera diferente a como hoy impacta en la sociedad.
En diversos foros en los que ha participado conferencista, dijo, los niños y adolescentes han externado su plan de vida, donde manifiestan que quieren ser narcos, otros manifiestan que quieren suicidarse porque enfrentan ausencias, vacíos o son abusados sexualmente por familiares o maestros.

Generación reactiva
Los niños y adolescentes están en una generación mucho mas reactiva a las pasadas, por tanto, hay consecuencias de todo lo que se quitó de los planes de estudio de educacion cívica y ética, además de los procesos de la historia de México.
Se debe entender que la agenda 2030 es más que una política pública, es una política que inicia con cinco objetivos que van desde el fin de la pobreza, la salud, el bienestar, la educación de calidad y la igualdad. No se puede aspirar a un mundo donde haya igualdad si hay violencia, si hay niños vacíos, solos, desprotegidos, que están atados a la tablet o al teléfono.
La responsabilidad, dijo, es de toda la sociedad; aun cuando los padres estuvieran presentes, si se sigue teniendo el bombardeo que se tiene a través del internet, el teléfono, la series. En generaciones atrás, los padres jamás hubieran permitido esta exposición, por ejemplo, a series de narcotraficantes.
Indicó que todos hemos abonado a la era violenta y vacía en la que viven los niños y adolescentes.
Señaló que queriendo resolver lo urgente se ha dejado de resolver lo importante; no se están cuidando las emociones de nuestros hijos.
Si no se genera un contexto real en el seno familiar, no se va a poder tener mejores ciudadanos.