Una bala, una leyenda

A Manera de
Comentario

Una bala,
una leyenda

Tomás Setién Fernández

Diez años de la inmensa tragedia de aquel futbolista fuera de serie, Salvador Cabañas, no entendiendo nadie como pueden ocurrir esos momentos, en que el estruendo de una bala rompe la monotonía de los brindis dentro de bares de supuestamente alta categoría, habiendo sido agredido el que fuese famoso equipero del América, que tuvo su primera parada en un equipo del montón, que ya dejo de existir, el de Chiapas, por José Jorge Balderas Garza, mas conocido en el mundo del hampa como JJ, sin saber propiamente que fue lo que motivo al disparo a quemarropa sobre la cabeza del futbolista, por parte de un delincuente casi blindado en acero.
Se dicen muchas cosas de lo ocurrido en el interior del baño de un connotado Bar allá por la zona de Insurgentes Sur, que hubo una discusión agria, colocando a Cabañas el tipo agresor entre la espada y la pared, corriendo también versiones de una antipatía que nació en segundos entre víctima y agresor, lo cierto fue que el que fuese notable futbolista con los matices del equipo del América, a boca de jarro recibió un disparo que parecía que le había arrancado la vida, cayendo en medio de un charco de sangre.
El agresor fue detenido y condenado a veinte años de prisión, una sentencia muy reducida por la acción depredatoria que había realizado, siendo la sorpresa monumental que el jugador cuya cuna fue Paraguay. había salvado la vida, con una bala alojada en su cabeza, hecho imposible de sacarla, ya que estaría en juego su propia vida. ahora con lapsos de intensas meditaciones, de tan notable jugador.
En el ser o no ser de Cabañas, comprendió ya demasiado tarde hechos que no deben de ser tocados por cualquier jugador profesional, ocurriendo su casi muerte a las seis de la mañana en aquel antro de nombre El Bar, teniendo la nueva oportunidad de ser requerido y amado por todos los públicos que han hecho del futbol soccer, una verdadera religión.
Hechos que constatamos tanto en Orizaba como en Córdoba, cuando llegaron las leyendas del equipo América a celebrar sendos partidos, en donde quedó cincelado el requerimiento de un ídolo, que no causa pavor en su posición de resucitado del futbol profesional en el mundo, sino causando una plena admiración, un algo jamas sentido, cuando Salvador estaba en lo alto de la mejor cúspide.
Hoy lo dejado por Cabañas no espanta de ninguna manera, sino que causa una gran admiración.
Las leyendas logran sobrevir a todo, hasta de una supuesta muerte anunciada por todos,
Las leyendas no deben de espantar, sino proceder a ovacionarlas, es difícil levantarse del piso cuando se esta casi muerto.


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