Una nueva vida para ‘Parches’

Paco Montes
El Mundo de Córdoba

Ella vive al margen de los demás perros en el Hogar Can, el sitio construido por la Organización Para la Protección y Respeto Animal (OPRA), en Monte Salas, Fortín. Se llama “Parches”, una perrita de aproximadamente un año de edad.
Corre de un lado a otro en un predio como de 15 metros por cinco, rodeado por malla, el sitio es exclusivo para ella. “Parches” es una perrita pitbull sobre la que pesa el estigma de la agresividad.
Parece intolerante a los demás perros, les gruñe y ladra desde su lado de la malla; no pueden estar juntos, pero su comportamiento es sorprendente cuando se trata de convivir con humanos.

Rescate
La perrita sufría maltrato animal, vivía en una azotea de una casa de Orizaba. Los vecinos reportaron las malas condiciones en las que “Parches” vivía, así que Salvador, líder de OPRA, acudió para rescatarla y tratar de ofrecerle una nueva vida.
Al principio se notaba tímida, pero en cuanto se repuso de su desnutrición y agarró confianza expresó su inconformidad con los demás perros, así que tuvo que ser aislada para evitar peleas con sus compañeros de casa.
Desde entonces está junto a los demás perros pero separada por la malla, por lo que le urge una familia para reiniciar su vida. “Es de raza pitbull. La mayoría de las personas las tiene satanizadas como agresivos, pero es como uno los trate.
No convive con otros perros pero con humanos es un amor”, explica Chava. Y así es, a pesar de lo imponente que resulta debido a su físico, “Parches” es noble, juguetona, una pequeña que busca cariño de los humanos; brinca, abraza, lame y no tiene miedo de estar con los humanos, ella volvió a confiar y ahora espera una familia.
Su nombre le fue dado debido a una mancha alrededor de su ojo derecho que simula un parche; otras manchas café cubren su pelo blanco. Los extraños también le agradan, se acerca a ellos sin miedo y fácilmente toma confianza, no muestra rastro de agresividad, ni un gruñido.

La familia ideal
Chava explica que la familia que decida adoptarla debe estar consciente de que “Parches” debe ser “perrhija” única, pues no le gusta estar con más animales. “Ella necesita una familia donde sea perra única, donde haya adolescentes para que la saquen a caminar ya que es muy demandante; mínimo tiene que caminar una hora diaria para que no viva bajo estrés; necesita una familia con personas jóvenes y patio amplio, tiene que ser hija única. Con las personas no hay ningún problema, por la raza o condición impone, pero ella convive con niños, sin problema”, sugiere.