La muerte catastrófica del PRI

Presenciamos la muerte del Partido Revolucionario Institucional (PRI). Un partido que de revolucionario NO tuvo nada, e hizo de lo institucional un arca de corrupción.
Ahora el PRI se desmorona. Sus militantes huyen y refugian en otros partidos. El PRI ya es un cascarón fracturado. Su ideología siempre reaccionaria (igual que la del Partido Acción Nacional, PAN) no le importó trabajar por la nación y, mucho menos por el pueblo. Es histórico lo que estamos presenciando.
La muerte de un partido que alcanzó una vida longeva y tormentosa (del nacionalismo al neoliberalismo). Ahora su cuerpo político ha envejecido y padece los achaques de su contradictoria existencia. Estamos presenciando la extinción del PRI de Plutarco Elías Calles (y también, al mismo tiempo, la del PAN de Gómez Morín, fundado en 1939 para oponerse a las políticas populares del general Cárdenas).
En el Estado de México queda su último importante refugio ante la extinción anunciada. La élite que controla los restos mortuorios del PRI, el grupo Atlacomulco, debate cambiar la estrategia de propaganda (gatopardismo; para que siga protegiendo la corrupción, impunidad y saqueo del país. En conversación con compañeros periodistas, se destacó la carga de impunidades (robos, corrupción, traiciones, crímenes), en su largo periodo de dominio.
El Dr. Lorenzo Meyer y el Dr. Sergio Aguayo, ambos de El Colegio de México (Colmex), han explicado que estamos en la antesala del sepelio del partido de los caciques sindicales, urbanos y rurales. El PRI ya NO tiene razón de existir en un contexto cambiante del siglo XXI.
Con la histórica votación del pasado primero de Julio del 2018 (30 millones y medio de votos, 65% de los votos efectivos según el INE, del padrón oficial de electores), en favor de Obrador y su proyecto de izquierda nacionalista, indican el “cambio de rumbo” (un nuevo régimen de gobierno, cambio de estructuras administrativas, de legislaciones que solapan la corrupción, retiro de subsidios a sindicatos y grupos urbanos y rurales, iniciativas para transformar el poder judicial que fue diseñado, para enriquecerse, detener la deuda nacional incontrolable (cinco mil millones de dólares dejó de deuda externa Peña Nieto, al momento de entregarle la estafeta a Obrador).
Por pago de intereses de esa enorme deuda, la más grande de toda Latinoamérica junta, hace se paguen cada mes, quinientos millones de pesos al Fondo Monetario Internacional (FMI) y al Banco Mundial (BM), dos instituciones del capitalismo internacional. Ese dinero NO se invierte en México, en medicinas, hospitales, escuelas, carreteras, empleo, se va directo al extranjero, con los prestamistas mundiales. El pago de la deuda externa heredada, es un reto nada fácil de cumplir. Es un reto enorme que América latina observa con atención.
El PRI está hundido en la corrupción y los gobiernos locales que han surgido de él, también son coparticipes de la misma. Hundieron al país con la complicidad del PAN y los conservadores de derecha que operan en México. A este juego de corrupción, se unió el PRD y otros partidos, los últimos 20 años.
A partir del nuevo gobierno nacional, los gobiernos estatales verán dificil, derrochar dineros públicos sin justificación social, es decir con “transparencia y rendición de cuentas”. Gobiernos estatales y municipales van a saber qué es gobernar con austeridad.
El PRI se extingue y en Orizaba lo saben los que regentean el poder municipal. Hay que entender el cambio histórico y generacional que ha iniciado, baste ver la nueva demografía del Inegi (2020). Si la demografía nacional cambia, la política también lo debe hacer y, el mandato que se observa es gobernar con políticas de izquierda social, la próxima década en México. Al respecto recomendamos leer el libro “El Tiempo del Despojo” de Adolfo Gilly y A. Roux (Ed. Itaca, 2015, 191 páginas), escriben siete ensayos sobre el cambio de época.
Las mentalidades ciudadanas NO son las mismas, por eso la gente vota diferente. Hay variación en los jóvenes hacia la izquierda, es decir por la lucha de los derechos humanos, la equidad de género y el feminismo, la defensa de la ecología, la búsqueda de desaparecidos, la distribución de la riqueza de forma equitativa, la construcción de mentalidades racionales, NO dogmáticas ni sectarias y la libertad de expresión. Eso es lo que indican las nuevas tendencias mundiales, por ello los levantamientos en Francia, Alemania, Bélgica, Ucrania, Chile, Argentina, Uruguay.
El capitalismo neoliberal y su aliado el PRI en México, cavaron su tumba, al dejar sin empleo a millones de mexicanos. Tres cuartas partes de los mexicanos en edad de trabajar (18 a 65 años), NO tiene un empleo fijo, formal, con prestaciones laborales, aguinaldos, vacaciones. Han pasado o están pasando su vida sin posibilidades de estudio, descanso, casa propia.
El régimen de gobierno del PRI, que duró 80 años, privilegió un 1% de millonarios. La concentración de la riqueza en México “es la más desigual del mundo occidental” (Gerardo Esquivel, 2019, Banco de México). La educación dejó de ser gratuita y pública, se volvió privada, costosa, confesional y religiosa. La corrupción creció en sindicatos. La prensa fue controlada. La salud, sufrió el colapso de las instituciones dedicadas a su cuidado. No hubo medicinas, ni médicos en los hospitales, (todavía hay que esperar tres meses para ser atendido por especialistas) y, nadie de los que hoy gritan contra el presidente, levantó la voz.
En materia penal, ni se diga. Las prisiones tienen reos que NO han alcanzado sentencia y llevan 10 años privados de la libertad, como si fueran culpables. La impartición de justicia se volvió negocio de los ministerios públicos, jueces y magistrados. Aún se trafica con las sentencias, los penales son el “gran negocio”, todo se vende en su interior, mujeres, drogas, licores, comestibles, protección.
Las manipulaciones del PRI, llegaron a su fin, lo mismo que las del PAN, su cómplice principal. Aquí mismo en Orizaba lo estamos presenciando. El poder económico de un grupo empresarial domina la realidad política desde hace 15 años, por lo menos.
Son los “negocios” lo que los mueve por el poder, NO las necesidades de barrios, colonias, unidades habitacionales.
En Veracruz, la gubernatura, el gran botín de la casta política del PRI y PAN, se les fue de las manos por ello mismo. Nos tocó presenciar la muerte del PRI, estimados lectores de Diario El Mundo. Quizás los jóvenes del municipio no logren comprender esta etapa de la historia, pero ella es de mucha enseñanza. Los periodistas e investigadores deben dejar constancia de ello, renovando su estilo de analizar la realidad política.
Empujar a la extinción del PRI y su aliado el PAN, fue trabajo de muchos años…
Recomendamos a los lectores ambientalistas el libro “Ecosocialismo: la alternativa a la catástrofe ecológica capitalista” de Michael Lowi, editorial herramienta y ed. Colectivo, Buenos Aires (2012), para que distingan las dificultades que hay que sortear, en la lucha contra el capital que depreda la naturaleza.
La teoría es muy importante en la lucha política antisistema, por ello hay que formar “círculos de estudio”, sólo así se alcanzará madurez para “Transformar” el municipio de Orizaba. ¿Cuál es su opinión sobre el tema de hoy?

*Politólogo (UNAM; BUAP). Catedrático. Investigador Universitario.
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