El reconocimiento

A Manera de Comentario
Tomás Setién Fernández

Toluca y Necaxa parece la combinación perfecta, para la elaboración de partidos plenamente inolvidables, teniendo demasiadas pruebas de la extraordinaria química que poseen ambos equipos, a través de los años.
Para empezar los Diablos Rojos del Estado de México, lograron su primer titulo de Liga en la temporada 1966-67 venciendo al que era todavía querido equipo capitalino, dos por nada, con aquellos tantos logrados por Juan Dosal, que de próspero tendero adquirío el título de Maestrito sobre el terreno de juego, pareciendo que lo estamos contemplando, como aquel ayer, con un collar de chorizos amarrado al cuello, y sosteniendo el trofeo de mejor equipo del futbol mexicano rentado.
Y que nos dicen de aquel reconocimiento labrado en piedra, recordando dentro del propio estadio toluqueño un partido insólito, netamente del recuerdo más agradable, aquel cero por cero, inmortalizado como uno de los mejores cotejos que haya albergado la legendaria Bombonera.
Llegando ese premio a un cotejo sin goles. en los años sesentas, detrás de un duelo inmortal de porteros, como el que se vivió el domingo pasado en dicha cancha, apareciendo por un lado el arquero del Necaxa Hugo González, viviendo el mejor momento de su carrera, y en la otra esquina Alfredo Talavera.
Hablándose en aquellos tiempos, inmortales por muchas circunstancias de otro extraordinario duelo de portero, apareciendo como gran defensor del marco del diablo, el español Florentino López, y por parte del Necaxa Antonio el Piolín Mota, escribiendo un cero por cero lleno de emotividad, y de grandes lances de uno y otro arquero.
Abundando en aquel encuentro las múltiples jugadas con pleno olor a gol, que fueron deshechas por los lances de Florentino y Mota, hasta adquirir un récord único en el mundo del futbol profesional, el premio interno dentro de un mural construido en pleno estadio de La Bombonera, conocido inicialmente como el Gutiérrez Dosal, para luego dar reverencias, todas ellas merecidas a Don Nemesio Díez, el de festejar en grande un empate sin goles dentro de un choque oficial de Liga.
Es por eso que en muchas ocasiones para que los partidos tengan un recuerdo perenne, no necesitan de llenar de goles una y otra portería, quedando como máximo ejemplo aquel Toluca versus Necaxa de los años sesentas.

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