Atenderán a ‘don Chocolate’ y sus mascotas

Alejandro Aguilar
El Mundo de Córdoba

A causa de convivir diariamente con medio centenar de perros durante un cuarto de siglo, el primer diagnóstico que dieron ayer los médicos del DIF es que José Luis Rosendo “Don Chocolate” padece de escabiosis, una sarna en la piel, además de problemas de reumatismo y sordera.
Aunque en un principio se negó, luego de un diálogo de las autoridades municipales, “don Chocolate” aceptó ser trasladado al DIF para darle el respectivo tratamiento médico. La autoridad municipal confirmó que con esta acción se cerrará el lugar donde se alojaban a los perros y gatos.

Animales en
zona de riesgo
Desde las 11 de la mañana un grupo de 10 ciudadanos llegó al albergue de “don Chocolate” con la tarea de continuar con la faena del lugar en el que vivían 45 perros y 7 gatos.
Los veterinarios del Centro de Bienestar Animal informaron que muchos de ellos padecen sarna, en uno se detectó un Tumor Venéreo Transmisible (TVT), como también portadores de ectoparásitos que pueden ser transmisibles al ser humano, por lo que fue necesario el traslado de todos los animales para darles el respectivo tratamiento.
“Hay que darles una atención rápida, hay unos que están desnutridos y hay que darles de comer y hay que hacer varias cosas con los animalitos”, externó el coordinador de Salud del Ayuntamiento, Filiberto Consuegra Huerta.
Cada animal fue instalado en cajas transportadoras para llevarlos al CBA, por lo que al momento se descartó que se den en adopción, ya que por el estado de salud serán revisados uno a uno.
Entre charco, restos de heces fecales, láminas y demás basura fueron encontrados ocho cadáveres de animales en estado de descomposición, 3 perros y 5 gatos, por lo que los voluntarios procedieron a llevárselos para enterrarlos.

Un logro de
la sociedad civil
Los voluntarios y activistas pro-animal adoptaron cinco animales, tres de ellos la Organización para la Protección y Respeto Animal (OPRA).
El presidente de la asociación, Salvador Huante de la Madrid, mencionó que el ciclo de la labor de “don Chocolate” terminó. “Muchas gracias a don Chocolate por sus 26 años de servicio, ahorita pues le toca disfrutar y que tenga una buena calidad de vida”.
Dijo que el cierre del lugar representa que los animales estén en mejores condiciones, así como sus mascotas.
Por su parte, Fátima del Ángel Palacios, activista pro-animal, consideró la clausura del albergue como un triunfo en la que todos se favorecen, desde “don Chocolate”, los animales y la sociedad civil, ya que el lugar significa también un riesgo sanitario que pudiera crear más enfermedades.