Prefieren comprar viviendas usadas

Paco Montes
El Mundo de Córdoba

Ante la falta de oferta de viviendas de menos de 400 mil pesos, durante el año pasado se notó un crecimiento en el número de créditos para viviendas usadas en comparación con el ofrecimiento de viviendas nuevas, explicó el presidente del Consejo Consultivo de la Asociación Nacional de Unidades de Valuación, Mario Rafael Marques Tapia.
Por ejemplo, hace 10 años, el 80% de los créditos otorgados era para viviendas nuevas y un 20 por ciento para viviendas usadas, pero para 2019 los números cambiaron, siendo un 60 por ciento de créditos para viviendas usadas y un 40 por ciento para viviendas nuevas.

Constructores
locales temerosos
En este momento no hay incentivos que logren beneficios para los derechohabientes y para las empresas desarrolladoras locales, que desde el año pasado han decidido mantenerse con reserva.
“Las grandes (constructoras) van a seguir porque tienen reserva y es su negocio, sigue habiendo un nicho de mercado para ellos, pero aquí en la zona los pequeños constructores están teniendo reservas para ver qué construyen, construir interés social no está siendo atractivo, lo que se ha vendido es viviendas de 800 mil pesos para arriba, profesores, gente del Fovissste, gente de sueldo medio y de ahí hacia arriba de casas de millón y medio hacia adelante”, señala.
En la zona Córdoba-Orizaba, el panorama para la adquisición de viviendas de interés es muy reservada, debido a que los salarios de esta zona no son muy elevados, y el monto de los créditos está vinculado a lo que cada derechohabiente gana.
“Es más palpable en Orizaba porque tiene más industrias como la Kimberly, cementos, está habiendo un poquito más de créditos en Orizaba, pero es por la seguridad de la gente con un ingreso a largo plazo”.