Pastillas de macroeconomía

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La mayoría de los ciudadanos no están involucrados en temas macroeconómicos de su país, es comprensible toda vez que el desempeño de sus actividades diarias está más bien enfocado en las decisiones familiares e individuales que pertenecen al entorno microeconómico, por ello resulta para algunos infructuoso tocar esos temas mientras que para otros es complejo o poco entendible la interpretación de las variables macro.
Esta dicotomía es la razón por la cual los ciudadanos se alejan del aprendizaje de este tema pues les resulta distante o misterioso cuando en realidad es muy sencillo: Sólo se requiere usar dos operaciones aritméticas para entenderlos: sumar y dividir. Por eso hoy escribo sobre la importancia de entender los indicadores macroeconómicos para que usted mismo pueda diagnosticar el desempeño de la economía durante 2019 y -sin sesgos ideológicos- construir una visión clara de su futuro económico.
La macroeconomía querido lector no es otra cosa más que el estudio de los datos agregados, es decir del conjunto de resultados de del comportamiento de la oferta y demanda de una nación, datos que son registrados mediante la contabilidad nacional y que al igual que en una empresa pueden leerse, interpretarse y revisarse constantemente para la mejor toma de decisiones, por decirlo de alguna forma simple, la macro recoge la información, la procesa aritméticamente y luego divide dichos datos entre cada región, sexo, edad, sector, giro, tiempo, período o profesión según el interés que revista la investigación, así pues se construyen indicadores que -como en otras columnas le he explicado- sirven para ahorrar el camino del montón de datos generados y leer de manera simple un estado o situación económica. Todos queremos, simplificar nuestro entendimiento y eso es lo que la macroeconomía hace, provocar ese análisis en términos prácticos y sobre todo cuantitativos.
Los responsables de esta actividad macroeconómica son instituciones autónomas y dependencias gubernamentales, así por ejemplo el banco central conduce la herramienta llamada política monetaria y la secretaría de hacienda se encarga de la política fiscal y del crecimiento de la riqueza nacional en tanto que ocasionalmente se une al Banco de México para conducir la política cambiaria. Esto implica entonces, un gran concierto de actores responsables por ley, no por cortesía, por ley repito, de garantizar la estabilidad económica de una nación tal como lo marcan los artículos 25 y 28 de la Constitución mexicana así que como este asunto de la macroeconomía es una obligación de ley es de interés público y por eso arrancaremos con la interpretación de algunos de los indicadores que han venido vienen presentando en estos días y que puede ayudarle a usted a saber dónde está parado.
Como usted bien recuerda, todo el año anterior invertimos tiempo suficiente para hablar de los malos resultados en materia de crecimiento que se estaban presentando y a partir de ese análisis sumado a los citados datos del PIB concluimos que 2019 fue un año pérdido y no hay duda que este fin de mes lo confirmaremos. ¿Por qué? Bueno porque esta semana el INEGI ha presentado diversos indicadores adelantados que confirman esta tendencia como lo son la caída del Indicador de Inversión Fija Bruta (IFB), es decir el dinero que se destina a la formación de capital fijo que presentó datos muy negativos tanto en sus apartados de construcción como en maquinaria y equipo de casi -10%. Este indicador es bien importante porque mide la capacidad financiera de las empresas para apostar por el futuro y lo que nos dice es que los empresarios no tienen confianza en el corto plazo por eso no están comprando bienes de capital porque tampoco tienen certeza de que los vayan a usar o necesitar.
También se presentó la Encuesta Nacional de Confianza al Consumidor (ENCO) que está basada en diversas preguntas orientadas a identificar la percepción, las expectativas pues de empresarios y consumidores sobre el futuro, así como su sensación sobre el pasado reciente. Los datos arrojados por INEGI a diciembre del año pasado indican que la expectativa económica de hogares y empresas para los siguientes 12 meses del año es negativa en tanto que los mismos encuestados afirman que la situación económica hace un año era mejor que la actual. Otro indicador que también se ha presentado por la vía del IMSS fue la creación de empleos. Debe usted saber que la economía nacional debe producir mínimo, un millón de empleos anuales para atender la dinámica de población y con ello garantizar la suficiencia de ingreso familiar, pues bien, el año 2019 se generaron apenas 342,000 empleos formales mientras que el último año de Peña Nieto se generaron más de 600,000 no es que yo compare, pero en 2019 se generaron apenas la 1/3 parte de los empleos que el país necesita.
Por esto, todo indica que el 30 de enero cuando se presente la cifra final del 4T´2019 del PIB es decir de la actividad económica, el resultado será negativo o en el mejor de los casos marginal lo que al sumarse con los otros 3 trimestres y promediarlos (por decirlo simple) se confirmará el pésimo desempeño, así como el estancamiento de la economía nacional ¿De quién es culpa? Mire, para no lastimar sus preferencias electorales lo voy a poner en términos macroeconómicos: Crecer significa riqueza nacional, riqueza significa distribución y calidad de vida (a cada uno lo que le corresponda según su trabajo); para crecer se requiere que haya dinamismo en la economía, es decir demanda agregada, que haya consumo, gasto familiar y para eso se necesita que haya ingreso, para que haya ingreso se requiere que haya empleos; los empleos no los genera el gobierno, el gobierno no trabaja, sólo recauda vía impuestos. Los empleos los genera la iniciativa privada y ésta sólo puede arriesgar su capital para generar empleos si hay certidumbre y percepción positiva del futuro. Lo más importante para crecer es la confianza y eso es justamente lo que no hay así que tomemos nuestras pastillitas de macroeconomía para crecer, esa es la mejor medicina.

*El autor es director de
análisis y docencia económica en SAVER ThinkLab. Es académico y conferencista.
Twitter: @SAVERThinkLab