Dispara a compañero

Agencia

A seis días del tiroteo en un colegio de Coahuila que dejó dos muertos (un niño de 11 años y una maestra) y seis heridos, en una escuela secundaria del municipio de Acámbaro un estudiante ingresó con dos armas y con una disparó en la pierna a un compañero.
Los hechos ocurrieron el jueves pasado en la comunidad de Irámuco en Acámbaro, estado Guanajuato, en el interior de la Escuela Secundaria General “Guatimurac”.
De acuerdo a medios locales, el menor que fue lesionado sufrió una quemadura en la pierna derecha, mientras que el joven que detonó el arma fue trasladado al Ministerio Público para rendir su declaración.
Ante esto, la delegación regional de la Secretaría de Educación de Guanajuato informó en un primer comunicado de prensa que las autoridades escolares activaron el protocolo de actuación ante la presencia, portación o uso de armas o drogas en el entorno escolar y dieron aviso al Ministerio Público.
Sin embargo, en un segundo comunicado en donde eliminaron la información sobre el Ministerio Público y cambiaron “la quemadura” por “una herida leve”. La dependencia agregó que en la institución educativa donde ocurrieron los hechos, previamente se había establecido el programa de “revisión mochila”, de manera aleatoria.
“Esta dependencia exhorta a los padres de familia a platicar con los jóvenes, a fin de identificar conductas de riesgo y revisar con frecuencia los objetos que porten e introducen a los centros escolares”.

Investigación
La Secretaría de Educación aseguró en su boletín que coadyuva con la autoridad competente en la investigación, a la vez que reiteraron que la portación, uso de armas y/o drogas implica la aplicación de medidas disciplinarias y en su caso denuncias, en proporción de los hechos y a las circunstancias con el fin de asegurar la integridad de los alumnos.
Ante los hechos, el cuerpo médico que arribó al lugar del ataque señaló que el alumno lesionado por el arma de fuego tenía una herida de bala en la pierna, por lo que está fuera de peligro.
Esto ocurrió a una semana de la tragedia que conmocionó al país el 10 de enero pasado, ocurrida en Torreón, Coahuila, cuando un alumno de 11 años mató a su maestra de inglés, hirió a cinco compañeros y a un maestro de Educación Física, y finalmente se quitó la vida.