Posesiones

Una mejor manera de vivir por Tere Gómez Torres

Mi problema son las cosas. Me explico…. creo que hay quienes poseen demasiadas cosas, a tal grado que algunos no pueden poner nada más en su garaje o armario. O bien, hay quienes tienen tantas posesiones que deben arrendar un lugar para almacenar todo lo que les sobra.
Hace poco me mudé de casa y tuve que decidir qué hacer con tantas cosas que había acumulado desde la última mudanza. ¡Vaya, vaya! Allí me di cuenta de que, en efecto, ¡me había convertido en una de esas personas que coleccionan cosas!
Creo que en gran medida el problema se debe a la cultura materialista que inunda el planeta. En algunos lugares, si uno ve cualquier cantidad de televisión, o escucha la radio o lee revistas, uno se ve bombardeado con anuncios de lo último o lo más grandioso que hace falta comprar.
Hablemos, por ejemplo, de productos electrónicos. Tan pronto sale a la venta un televisor, un computador portátil o un teléfono móvil o celular más delgado, todos lo quieren. Y los otros artículos que son más gruesos, pero que están en perfecto estado, terminan en el garaje o en el armario, junto con todo lo demás.
Asimismo, la mentalidad materialista tiene otras desventajas. Por un lado, es posible que se pierda aprecio por el valor de los bienes, cuando estos son excesivos.
Algo más acerca de los bienes, es que aunque algunas personas tengan un exceso de bienes materiales, otras carecen hasta de las necesidades básicas. ¡Qué triste!
Si detectas en ti los síntomas de la enfermedad de exceso de bienes materiales, como me ocurrió a mí, no te preocupes. Tiene cura. Por lo menos a nivel personal. Puedes examinar tus pertenencias, determinar qué utilizas y qué necesitas en realidad y regalar el resto.
Lo que sobra se puede dar a obras benéficas, o a un vecino amigo que necesite ese artículo.
Los resultados te darán satisfacción. De repente te parecerá que tu casa es más grande y más organizada. Y tu vida te parecerá más ordenada.
A medida que regalemos lo que nos sobra en un acto de generosidad, acumulamos las bendiciones de Dios, tanto en esta vida como en la eternidad.
Tu Mundo es como tú eres. Obsérvate y compruébalo y cuando lo aceptes…busca el cambio.

Los comentarios y puntos de vista expresados en esta página son cortesía y responsabilidad de quien los escribe, además de que no representan necesariamente el punto de vista de Sociedad Editora Arróniz