Padre y carpintero a tiempo completo

Pablo Salas
Cortesía

Ciudad Mendoza.- La carpintería y la paternidad son actividades que conjunta en su cotidianidad Antonio Tepale, artesano de muebles de madera, diariamente se traslada desde Necoxtla hasta Orizaba en compañía de su hijosCarlos, de 10 años, para ganarse la vida.
Su vida cambio radicalmente cuando su esposa perdió la vida en un accidente.
“Al principio fue difícil porque mi hijo era muy pequeño para asimilar la noticia, mi familia me apoyó durante ese tiempo, afortunadamente con la ayuda de mis allegados logré salir adelante, ahora la motivación de todos los días es mi hijo quien también me ayuda a fabricar los muebles, por el momento no estudia aunque me gustaría que regrese a la escuela”, aseguró.
Desde temprano, Antonio prepara los muebles que ofrecerán en su peregrinaje, más de dos horas en promedio, es la distancia que recorre para llegar a Córdoba, Río Blanco, Orizaba, Mendoza entre otros más, asegura que esta actividad es poco valorada y mal pagada, a pesar de todo, su trabajo es honrado.
La situación económica es muy difícil, en mi comunidad muchas personas se dedican a cosas malas, en mi caso prefiero vender muebles, no me gustaría que mi hijo se dedique a cosas malas, por eso le enseño carpintería, aunque espero pronto pueda regresar a clases, me gustaría termine la secundaría, indicó.
Camas, mesas, clósets, sillas entre otros artículos de madera, son vendidos por Antonio, quien aprendió desde muy pequeño el oficio, señala que fue su abuelo quien le enseñó los secretos para el tratado de madera, señala que tiene que enfrentarse a situaciones adversas como el hostigamiento de policías, aunque a pesar de esto no pierde los ánimos a continuar con sus ventas.

Deja sus estudios por
ayudar a su papá
Carlos, de 10 años, abandonó la escuela hace un año, las condiciones económicas, así como el deseo de ayudar a su padre, lo convirtió en un joven artesano dedicado a la carpintería, dijo está orgulloso de sus raíces, destaca que en su comunidad todos se dedican a la venta de muebles, su sueño es tener una propia tienda de ropa y muebles.
“Me gusta mucho el trabajo de mi papá, le pedí ayudarlo y que me enseñara a fabricar muebles, dejé la escuela porque decidí que podía apoyar en algunas cosas, a veces extraño la escuela, aunque también sé que debo cumplir, me gustaría terminar la secundaría, establecer una mueblería, espero algún día poder realizarlo”, indicó.
Los artesanos lamentan que no existan lugares donde puedan promover su trabajo, destacaron que en muchos lugares las políticas de comercio merman sus opciones laborales.