Seguridad, primordial para colegio Keystone

Paco Montes
El Mundo de Córdoba

En la sociedad mexicana hay pena por los hechos acontecidos en Torreón, Coahuila, el viernes 10 de enero. El tiroteo en el que perdieron la vida una profesora y un niño de 11 años, y que dejó a otras seis personas heridas, ha provocado dolor entre la comunidad estudiantil pero también ha puesto en la mesa de diálogo una problemática que se repite y que es preciso prevenir.
El 18 de enero de 2017, en Monterrey, Nuevo León, otro menor disparó contra su maestra y cinco de sus compañeros, estos últimos sobrevivieron, pero la maestra y el niño fallecieron.
Para la directora general de Gymboree y Keystone Córdoba, María Guadalupe Piñeiro Boullosa, la situación es lamentable para toda la sociedad, por lo que como institución se unen a la pena que embarga a la ciudad de Torreón, pero además es momento ideal para remarcar la importancia de las medidas de seguridad dentro de los planteles escolares. En el caso del colegio Keystone International Education existe un compromiso con la seguridad de los alumnos, la cual es primordial.
“Nosotros, tanto en Gymboree como en Keystone, contamos con circuito cerrado en todas las áreas, policías, monitoreo, tenemos un retén en la esquina. Independiente de eso, también tenemos detector de metales”, explica.
Al momento de ingresar al colegio, los estudiantes son auxiliados por profesores y el equipo de vigilancia, que desde la puerta realizan una revisión de las mochilas que ingresarán al plantel. Se trata del “Operativo Mochila” que se realiza desde hace dos años como una medida de prevención. La idea es garantizar que los niños y jóvenes permanecerán seguros en las instalaciones.
“Desafortunadamente, desde el incidente que ocurrió en el 2017 en la ciudad de Nuevo León, nosotros implementamos de manera obligatoria el ‘operativo mochila’. A los alumnos, les hacemos una revisión y pasan por el detector de metales; en primaria es el detector de metales, y secundaria y bachillerato se une también al rastreo”, explica.
La directora añade que al momento de la aplicación (hace dos años), se pudo haber tomado como una actividad un poco invasiva para los estudiantes, sin embargo, padres de familia y alumnos han asumido que se trata de una acción preventiva y en beneficio de todos los que permanecen en la institución.

Salud emocional, la prioridad
Las cámaras de seguridad vigilan el colegio desde distintos ángulos y otorgan tranquilidad. Pero el tema de las videocámaras y las revisiones son una parte de las acciones en favor de los menores, pues hay otro aspecto que sobresale entre los esfuerzos de las autoridades educativas de Keystone: velar por la salud emocional de los estudiantes.
“Los padres de familia han apoyado a la institución, saben que para nosotros lo más importante es el cuidado integral de los alumnos, no solo la parte académica sino también la parte emocional, no solo es ver qué traen en las mochilas sino saber qué traen en sus mentes, en sus emociones, su salud emocional”, comparte.
El colegio cuenta con un Departamento Psicopedagógico, que se encarga de velar por los alumnos, de practicarles pruebas de ubicación al inicio, en el inter y al final del ciclo escolar para ver cómo evolucionan, y los resultados son comentados a los padres de familia en caso de que existan aspectos que llamen la atención o signos de alguna depresión que deba atenderse.
“Los padres de familia lo agradecen y hasta el momento nos han dado el acompañamiento. No sabemos qué pasa en las cabecitas, la mente también es vulnerable de enfermarse. De manera preventiva, el departamento psicopedagógico hace una prueba de ubicación y vamos citando a los padres de familia cuando algo nos va llamando la atención. Y gracias al compromiso, a la comunidad, hemos tenido mucho acompañamiento y presencia de los padres de familia, que son la base de la prevención de que estas situaciones no sucedan”, indica.
La autoestima de un ser humano se forma entre los 0 y los 6 años, es por ello que es fundamental trabajar con los niños en la formación, desarrollo y afianzamiento de su autoestima, “estamos al pendiente de cualquier cambio emocional, de cómo se sienten, de qué necesitan, cambios que aparentemente sean evolutivos o menores para una familia o a veces imperceptibles porque los tiempos de hoy en día nos demandan demasiado en el trabajo; nosotros citamos a los papás y se los hacemos saber, vamos dando ese acompañamiento. La salud emocional es para nosotros lo más importante”, agrega.
La salud emocional, precisa la directora Guadalupe Piñeiro, es indispensable para el desarrollo de los seres humanos, y de nada serviría un excelente programa académico si la persona no está sana emocionalmente; si no hay estabilidad el aprendizaje no llega como debería, pues van de la mano.
“Al final somos personas diseñadas para vivir en comunidad, tenemos que protegernos, cuidarnos, estar emocionalmente sanas, para llegar al objetivo final del desarrollo, que yo siento es la felicidad”, concluye.