Matan abuelo al robarle

Diario El Mundo

Acultzingo.- Desconocidos irrumpieron en una vivienda que se ubica en la congregación de Coxolitla de Arriba en este municipio, donde golpearon a un hombre de la tercera edad y robaron varias de sus pertenencias incluido un caballo, para enseguida escapar dejando a la víctima asfixiándose debido a la mordaza.

Se trató de Bonifacio Romero Huerta, de 60 años de edad, quien fue identificado en el lugar del crimen por sus familiares, quienes solicitaron la entrega del cuerpo ante las autoridades ministeriales.

El homicidio
De acuerdo a los primeros reportes policiacos, el pasado viernes por la noche el hombre llegó a la comunidad serrana de Coxolitla de Arriba, donde tenía una casa de descanso para pasar los fines de semana, toda vez que su domicilio fijo estaba en la comunidad de Puente Guadalupe.

Se presume que varios sujetos no identificados penetraron a la casa, construida con madera y lámina, para atacar a golpes a don Bonifacio sin que algún vecino se percatara, ya que la vivienda está enclavada en una zona boscosa sin casas colindantes.

Tras golpearlo, la víctima fue amordazada con cinta canela, le amarraron los pies y las manos, para enseguida apoderarse de todo los artículos de valor que se encontraba en la vivienda, incluso se llevaron un caballo que don Bonifacio tenía en un improvisado establo.

Asfixiado
Los delincuentes escaparon dejando amordazado al hombre de la tercera edad, quien golpeado y sin posibilidad de pedir ayuda, murió asfixiado por la cinta canela que le pusieron en la cara, la cual no lo dejó respirar.

Ayer al mediodía uno de sus familiares acudió a la vivienda a buscarlo, hallando a don Bonifacio tirado en el suelo y sin signos vitales con varios hematomas en el cuerpo.

Ante esta tragedia, de inmediato avisaron a la Policía y arribaron varios elementos de la Fuerza Civil, quienes aplicaron la cadena custodia para que los peritos forenses y los agentes Policía Ministerial realizara las diligencias correspondientes, y finalmente ordenaron que el cuerpo fuera enviado al Servicio Médico Forense (Semefo) para la necropsia de ley.