La fuga de los Reyes Magos

Hablemos de Cine
Tomás Setién Fernández y Natalia Setién Aguilar

John Ford se vistio como Rey Mago, sin dejar de quitarse los revólveres, dotando dentro de su cinta con tintas bíblicas Los Tres Hijos del Diablo, el paso de unos muy improbables Melchor, Gaspar y Baltazar, convertidos en asaltantes de bancos, perseguidos por la ley, dotando de coronas a su actor favorito por excelencia John Wayne, al lado de Pedro Armendariz llevando el nombre en dicho filme de Pedro Roca Fuerte y de Harrey Carrey Jr, encontrando su destino no con el botín substraído impunemente, sino adorando a un niño cuya madre muere en el momento mismo del nacimiento, dejando todo abandonado dentro de su nueva misión de protegerlo contra todo tipo de peligros, en una zona desértica en donde la muerte espera detrás de las arenas,
Los Tres Hijos del Diablo se convirtió en el remarque de una vieja cinta, titulada Los Tres Desalmados, llevando en el reparto en aquel vetusto año de 1919, a tres actores de naturaleza y caracteres de enemigos de la ley, como Chester Morris, Walter Brenan y Lews Jehre, pudiéndose decir que la versión dada por Ford fue infinitamente superior, a la contemplada por nuestros abuelos y tatarabuelos en aquellos ayeres.
La esencia de ambos filmes es la misma, dentro de un principio de año, los truhanes sufren una increíble transformación, dejando en paz sus muchos pecados mortales, para vivir plenamente dentro de la misión de cuidar a un niño, olvidándose del rico botín substraído, para terminar viviendo lo que fueron sus vidas inútiles y carentes de cualquier bello sentimiento, arrullando al niño de una mujer desconocida, hallada dentro del interior de una diligencia,
Bien se podría decir que la cinta de Ford, amo total de las cintas western, le permitió coronar a su actor favorito Wayne, llevando parte de la gema el propio actor mexicano Pedro Armendariz, que en la cinta Fuerte Apache, tambien laboro al lado de Wayne y llevando como director a Ford, filmada en el año de 1948.
Retornando a Los Tres Hijos del Diablo, inicialmente los corceles son los vínculos de la huida del trio de asaltantes, dejando olvidados el camello y el elefante, encontrando finalmente la regeneración de actos bondadosos. los asaltantes que finalmente se transformaron en la única versión western de Melchor, Gaspar y Baltazar, pudiendo mas la sonrisa de un niño que los fajos de billetes substraidos de un viejo banco,
Guiándolos la luz de la estrella de oriente y el ojo único bueno de Ford, en su nuevo camino.

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