La matanza de Río Blanco

Jesús Víctor García Reyes

El lunes 7 de enero de 1907 ocho mil obreros fueron asesinados en Río Blanco, Veracruz.
Ese día, poco después de las 12 horas, empezó la masacre más violenta de la historia de México, que dio paso a la Revolución Mexicana de 1910.
Los batallones del gobierno federal, acribillaron obreros, mujeres y niños. La matanza ensangrentó todo el municipio. La orden la dio el dictador y asesino Porfirio Díaz, cuya estatua es una vergüenza en un parque público de Orizaba, indicando en el telegrama las siniestras palabras “mátenlos en caliente”.
Porfirio Díaz, doblegó al pueblo de México por más de 34 años. Fue tirano y asesino de la clase trabajadora. Mató campesinos, indígenas, obreros, periodistas, profesores. Traicionó a sus propios compañeros militares, los engañaba y mandaba matar por la espalda. Fue un delincuente que debió estar en la cárcel, pero huyó, cusl cobarde maleante escondido en un barco que lo llevó a Europa.
Porfirio Díaz se sentía “emperador” de México. Quería vivir cómo los monarcas del viejo continente y por ello su corte real, habitó en un castillo. Para mantener sus lujos, el pueblo mexicano vivía en la miseria. En su casaca militar, que nunca se quitaba, mandó coser 50 medallas, que él mismo mandaba hacer, para simular triunfos militares según la costumbre de los emperadores de la época.
En el valle de Orizaba, surgió el sindicalismo independiente de corte socialista (Arnaldo Córdoba; El Sindicalismo en México, Ed. Era, 1990).
En sus orígenes el sindicalismo mexicano se inspiró en el pensamiento de los socialistas franceses y alemanes. Después, en los años de 1915 en adelante, lo hizo inspirándose en las ideas comunistas rusas, que se difundían en el mundo del trabajo.
En Río Blanco existieron “círculos” de estudio del pensamiento marxista (se repasaban libros y documentos escritos por el ideólogo del comunismo Calos Marx), la gente se ilustraba en estos grupos y, muchos obreros imprimían en pequeñas prensas, hojas de lectura y llegaron a publicar varios periódicos que se repartían en las entradas de las fábricas textiles del corredor industrial Orizaba-Mendoza.
El asesino Porfirio Díaz no podía soportar que hubiera oposición radical a su autoritario régimen que favoreció a caciques, banqueros y esclavistas.
Por ello mismo, en Orizaba hay que sacar la estatua de fierro, colocada por el grupo de la derecha empresarial y política (PRIAN), es una afrenta a la vida comunitaria del municipio. Esta estatua ha degradado a los orizabeños, desde que fue impuesta bajo la manipulación de los millonarios del lugar.
Reivindicar la lucha de los mártires de Río Blanco, pasa por quitar, a toda costa, la miserable estatua que corrompe la plaza bicentenario.
La matanza del 7 de Enero aniquiló en unos cuantos días, más de ocho mil obreros textiles, que fueron acarreados en el ferrocarril hasta el puerto de Veracruz, para ser lanzados al mar.
Con esa acción el gobierno de la derecha porfirista, intentó borrar la masacre de la clase trabajadora del lugar.
Por ello Río Blanco debería tener el más grande de los museos de la historia de las luchas obreras de México y del mundo, para que sus vecinos nunca olviden la tiranía que el capitalismo, por medio del asesino y dictador Porfirio Díaz, ha hecho en favor de la explotación del trabajador.
No en balde Morena gobierna el municipio, pero lo hace sin la enjundia que la población le exige.
La gente de Río Blanco es de lucha y no son conservadores. El gobierno municipal debería trabajar mucho más en barrios y colonias pobres del lugar. El archivo histórico debería estar funcionando al público y, no sólo ser un estante de recuerdos estáticos, que no sirven para nada.
El gobierno municipal tiene que estar a la altura de la “IV Transformación” y dar ejemplo a otros municipios burocratizados de la región, cómo es Mendoza, Ixtac, Nogales y Orizaba, que son gobernados por la derecha del PRIAN. S
u Universidad del Bienestar debe estar a la altura de las mejores del país. Hay que dotarla de terrenos suficientes. El ayuntamiento puede comprar la exfábrica Cidosa, que es grande y ahí instalar pronto, una gran universidad que detone el desarrollo municipal. Si lo hace, el gobierno de la República puede invertir hasta 15 millones de pesos en equipamiento e infraestructura universitaria.
Con ello la lucha de los obreros asesinados por el dictador y criminal Porfirio Díaz, podría reivindicarse, aunque sea un poco.
Que los hijos y nietos de esos valientes luchadores sociales, sean los beneficiados de la sangre de sus abuelos y padres aniquilados en “caliente”, por las balas del traidor a la patria. Ojalá sus huesos nunca regresen a México. Que los carcoman los gusanos en el panteón donde lo escondieron los derechistas de la época.
Díaz huyó cómo delincuente escondido en un barco, despreciado por el pueblo. Hay que luchar, estimados vecinos y lectores del periódico con mayor circulación en Veracruz, Diario El Mundo, contra los actuales aprendices de dictadores de derecha del PRIAN, que sobreviven en la región a costa de sus negocios. Contra sus epígonos y cómplices escondidos tras bambalinas, aun con ello todos los conocemos por su actuar intolerante e impositivo.
Hay que luchar contra sus proyectos de “muerte” que pretenden acabar con la ecología para construir estadios de futbol, cual negocio redondo para el círculo de poder en turno.
La derecha (PRIAN), es el adversario de los trabajadores de salarios mínimos y la izquierda debe contrarrestarla a toda costa.
El año 2020 debe ser un año de preparación ideológica en las políticas libertarias (liberación femenina, equidad de género, mareas verdes, no a la contratación laboral temporal sin derechos, libertad de pensamiento y opinión pública, libertad de prensa, respeto a los derechos humanos, distribución de la riqueza concentrada en el municipio), son las demandas de las nuevas generaciones de jóvenes, mujeres, ancianos y discapacitados, que la izquierda debe abanderar en su lucha contra el pensamiento de la reacción (El Pensamiento de la Reacción en México; García Cantú Gastón, UNAM, 1995).
La matanza de Río Blanco nos permite analizar y vincular el pasado con el presente. No basta tener héroes tipo momia, trepados en pedestales de piedra. Lo que nos enseña la historia, es entender que la vida tiene dos caretas y se repite cómo tragedia y cómo comedia. La tragedia la vivieron nuestros antepasados, la comedia la estamos viviendo en nuestros municipios veracruzanos.
Aquellos controlados por la derecha del PRIAN, conservadora y autoritaria, que impone proyectos, reprime indígenas y colonos que se oponen a la expansión capitalista y hace uso tiránico de las policías municipales.
Esa derecha que no actualiza sus portales oficiales de “transparencia y rendición de cuentas”, que aumenta costos a las obras públicas, que beneficia a unas constructoras y no convoca licitación pública, que no paga deudas municipales millonarias, las cuales van en detrimento de la vida municipal, porque el dinero público se va a pagos mensuales en bancos privados.
Esto hay que entenderlo en dimensión amplia. La región necesita periodismo crítico, analítico y alternativo y Diario El Mundo en este año 2020, está en la mejor disposición de hacerlo.
La historia política viva de la región de Orizaba es lo que nos debe importar. Por ello mismo, agradezco los atentos correos de los amables lectores del mejor periódico de la región, Diario El Mundo. Saludos.

*Politólogo (UNAM. BUAP). Catedrático. Investigador Universitario.
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