FMF, con la toalla de Pilatos

Tomás Setién Fernández
El Mundo de Orizaba

A revivir hechos bíblicos y entre ellos la Pasión de Cristo, cuando aquel Poncio Pilatos negándose a darle castigo, optó por tomar la toallita llena de agua para disipar toda clase de culpa ante el Hijo de Dios.
Todo eso de la mano, o mejor dicho de la garra, de la última resolución de la Federación Mexicana de Futbol, en el caso ya cerrado y olvidado para ellos del equipo de los Tiburones Negros del Veracruz.
Y es que después de la desafiliacion del equipo más querido en zona veracruzana, procedieron a lavarse las manos, y a ignorar de manera olímpica las muchas controversias giradas por los propios jugadores de los porteños, cuando la propia torre de cristal totalmente rompible de nuestro fútbol ¿organizado?, había optado por colocar a las órdenes de aquellos jugadores hambreados, dentro de los requisitos necesarios para intentar solucionar sus múltiples problemas de cobros de semanas, quincenas y años.
Enrique Bonilla, Presidente de la Liga MX, poco honor por la palabra incumplida, juró y perjuró que la propia Liga que preside no iba a dejar solo a los jugadores en su afán de cobrar lo que se les debía, inclusive con tres visitas al Puerto de Veracruz, armando un sainete de todos los diablos habidos y por haber.
Y todo para qué, para terminar ignorando lo que ellos mismos crearon, dejando al garlete la nave jarocha, de la cual ya colocaron el punto final del espinoso asunto.
Una vez más, como en otras ocasiones, la Federación Mexicana de Fútbol (Femexfut) le falla a los jugadores más penalizados por el propio destino, ganándose un punto el propio Fidel Kuri Grajales. nadie es puro, todos son villanos.