Adiós Oakland… adiós malosos

El Oakland Ring en el último juego de Raiders en la Bahía californiana. Foto Cortesía: Oakland Raiders

Redacción

El amorío de los Raiders con la ciudad de Oakland ha sido de encuentros y desencuentros, pero ahora, con la oferta de una afición permanente y con estadio nuevo, parece que llega una separación final.

El de ayer, fue el último juego de los Malosos en el estadio Oakland Ring Central, mismo que no terminó como hubieran querido los Raiders y su afición, sino que acabó con el amargo sabor de la derrota 20-16 ante los Jaguares de Jacksonville, como un último insulto al finiquitarse un divorcio.

Un último team back previo al Jaguars-Raiders en Oakland. Foto Cortesía: Oakland Raiders

Raiders, es sin duda una de las franquicias más emblemáticas de la National Football League (NFL), que estableció la conocida Raider Nation en Oakland en 1966 y salvo su escapada entre 1982 a 1995 a la ciudad de Los Angeles, todo fue encanto.

Los Malosos se convirtieron, dadas las características de ser un equipo sucio y agresivo, en un equipo muy seguido en todo Estados Unidos y el extranjero, llevando su identificación a ser una de las más vendidas de la liga.

“Compromiso con la excelencia”, el lema de Raiders en el Oakland Ring. Foto Cortesía: Oakland Raiders

Hombres plateados, máscaras metálicas, rock pesado, chamarras de cuero llenas de estoperoles y hasta la relación del grupo Kiss, eran imágenes cotidianas en el Oakland Ring.

Ayer, en el último juego de Raiders en Oakland, la administración mostró un video con los mejores momentos de su historia en una ceremonia al medio tiempo.

El mariscal Derek Carr de Raiders (4) contra Jaguares en el último juego en Oakland. Foto Cortesía: Oakland Raiders

Decenas de ex jugadores de los Raiders, incluyendo a miembros del Salón de la Fama como Marcus Allen y Fred Biletnikoff, fueron homenajeados en el campo. Charles Woodson dio un mensaje al público en el Coliseum.

Woodson aseguró que los jugadores volvieron para alentar al equipo y les agradeció a los fanáticos que han apoyado todos estos años.

“Han estado aquí para las altas. Han estado aquí en las bajas. Pero nunca han claudicado”, señaló Woodson a la afición.

Después lideró el grito: “¡Raiders! ¡Raiders!”.

Algunos de los jugadores de los Raiders, incluido Carr, caminaron hasta las gradas para agradecer a los fanáticos, muchos de los cuales abuchearon al quarterback cuando daba una última vuelta al estadio.

El vestuario de Raiders en el Oakland Ring previo al juego con Jaguars. Foto Cortesía: Oakland Raiders

Y aunque todas las derrotas duelen, la derrota de cuatro puntos ante Jaguars dolió un poco más: no solo eliminó casi oficialmente a los Raiders de postemporada, sino que también sirvió como un capítulo final desagradable para lo que ha sido una porción notable de la historia de la franquicia.

“Me duele”, explicó el safety Ed Harris. “Cada pérdida duele. Jugamos para ganar, pero sabiendo que este fue el último partido en la historia de este estadio, y nunca habrá otros Oakland Raiders después de nosotros, muchos grandes antes que nosotros, pero ningún joven será un Oakland Raider después de nosotros, que significa mucho para mí y siento mucho orgullo “.

“Al ver las lágrimas correr por los rostros de las personas mientras caminaba por el estadio, me conmovió”, dijo Harris. “Y si ven esto, realmente aprecio todo el amor y el apoyo de todos ellos”.

Así lucía ayer el Allegiant Stadium de Las Vegas, la nueva casa de Raiders a partir del 2020. Foto Especial

Ahora, si las obras del nuevo estadio no se demoran, los vencedores de tres SuperBowl se mudarán a la ciudad del vicio, a Las Vegas, en la temporada 2020.

Ese nuevo estadio carecerá del popular ‘Black Hole’, uno de los sectores más ruidosos y molestos para los visitantes de toda la liga, a la altura de Arrowhead, cancha de Kansas City, y del CentryLink Field, hogar de Seattle Seahawks.

Reiniciará el trabajo de mercadotecnia para que Las Vegas haga sentir a los fans de Raiders como en casa.

No hay más malosos, al menos en Oakland.