Ballinas, zona de muerte

De la Redacción

Fortín.- La colonia Ricardo Ballinas es considerada un riesgo latente por las autoridades, debido a que en menos de un año se han registrado 8 asesinatos, seis de ellos en el 2019. El último ocurrió la noche del lunes 2 de diciembre, cuando el empleado de una refaccionaria murió de un balazo en el tórax.
A pesar de la organización de los colonos, quienes implementaron el programa Vecino Vigilante tras los robos de vehículos, en casas habitación, asaltos a peatones y agresiones a mujeres, la zona se convirtió en foco rojo, debido a que los delitos fueron aumentando hasta llegar a los homicidios.

Plagiado
El primero del 2019 ocurrió el 23 de mayo, cuando Juan David “N”, un deportista y estudiante de la Universidad Tecnológica del Centro de Veracruz, fue secuestrado en las calles de la colonia Ricardo Ballinas cuando circulaba en su automóvil.
Los plagiarios dejaron abandonada la unidad y el cuerpo del joven fue localizado días después en un terreno baldío en El Pueblo de las Flores.
El crimen del integrante del grupo “Galápagos” causó indignación en las redes sociales, amigos y conocidos protestaron bajo el hashtag #VamosSinMiedo

En asalto
Siete días después, en la misma colonia, pero cerca de la vía del ferrocarril, un joven fue asesinado a puñaladas, cuando los servicios médicos de emergencia arribaron la víctima ya estaba muerta.
Según los informes ministeriales y la carpeta de investigación que se inició por el asesinato, el móvil fue un asalto al que el joven de 26 años trató de resistirse. No le fueron halladas algunas pertenencias, que según las declaraciones de los familiares, siempre llevaba con él.

Desmembrado
La mañana del 23 de junio, cerca de la caseta de cobro, fue encontrada una bolsa negra con restos humanos. El envoltorio fue abandonado en el ramal que lleva a la carretera federal a Huatusco, y a pesar de que fue reportada durante la madrugada, las autoridades acordonaron la zona alrededor de las 06:00 horas.
La víctima fue identificada días después y los familiares realizaron las declaraciones correspondientes en la Fiscalía General del Estado (FGE), sin embargo, los agentes de la Policía Ministerial aún no definen una línea de investigación.

Lo esperaban
El 10 de julio del 2019 fue ejecutado de 5 balazos un soldador conocido como “El Robavacas” quien caminaba en la avenida 12 y calle 2. Los agresores fueron vistos cuando escapaban en una motocicleta.
Durante las indagatorias se conoció que los homicidas permanecieron varios minutos en la esquina, incluso habían pasado a una tienda de la zona y esperaron a que la víctima pasara, como todos los días.
La víctima fue identificada como Luis Adrián Ortega Espinoza, quien se desempeñaba como soldador y era muy conocido entre los colonos. En la zona, el perito criminalista que realizó la inspección, encontró 20 cartuchos de distintos calibres. La FGE no cuenta con una línea o móvil del asesinato.

Ajustes
El 20 de agosto del 2019 otros dos hombres fueron asesinados por un grupo armado afuera de una refaccionaría ubicada en la misma calle 5, entre las avenidas 4 y 6. La zona fue resguardada por elementos policíacos de distintas corporaciones, quienes solamente se limitaron a escuchar los reclamos de los lugareños por la falta de seguridad en la zona, entre ellos, se encontraba la madre de una de las víctimas, quien reconoció el cuerpo en el lugar del asesinato.

El descuido
La tarde del 2 de diciembre, un hombre a bordo de una motocicleta llegó a una reaccionaria ubicada en la calle 5, en la misma colonia. El sujeto entró al establecimiento sin quitarse el casco de seguridad y cruzó un par de palabras con el empleado, a quien le pidió un artículo.
La víctima, identificada como Jesús “N”, buscaba en la computadora mientras el motorista veía su teléfono celular, el cual dejó olvidado en el mostrador después de asestarle un balazo a su objetivo.
El homicidio quedó grabado mediante el circuito cerrado, en la grabación se aprecia el momento en el que el sujeto observa el equipo y posteriormente abre fuego contra la víctima.
Las autoridades ministeriales tomaron como indicio el aparato, sin embargo, casi a final de año, el asesino aún no ha sido capturado.

Temor
El asedio de la delincuencia no solamente afecta a los lugareños, también afecta a los comerciantes, quienes tienen que cerrar sus puertas antes de la hora estimada. Incluso con algunos taxistas de la zona Fortín-Córdoba, se han visto obligados a suspender corridas a esa colonia después de las 22:00 horas, pese a ser una zona de alta afluencia.
Los habitantes de la colonia Ricardo Ballinas han expresado su miedo mediante las redes sociales y han pedido a las autoridades elementos de proximidad o policías de cuadra, ya que los recorridos de los uniformados en patrullas no es suficiente, pues los tiempos de ida y vuelta son estudiados por los delincuentes.