El otro culpable rojo

Tomás Setién Fernández
El Mundo de Córdoba

Nada de seguir con los brazos cruzados, un reducido grupo de gente en pos de un sueño, esperando que en el último día de vida del planeta tierra, les llegue un poco de justicia, apareciendo con el ulular siniestro de aquella voz pecaminosa en extremo, del que fuera Presidente del equipo de los Tiburones Rojos del Veracruz, con el comenzaron su época de Negros, Mohamed Morales, tomando al fuertemente golpeado por el destino Fidel Kuri ese clan, exigiéndole una cantidad realmente millonaria, en reclamo por haberlos despedidos según ellos en forma injustificada, cuando asumió la nueva jefatura jarocha en los dominios del Estadio Luis de la Fuente y Hoyos, el legendario Pirata.
Heredaras el viento y las tempestades habidas y por haber. en el caso del referido presidente actual de los porteños, que le ha llovido fuego a discreción, y ahora la parte amenazante de los acusadores desean una rica indemnización, que aunado a todos los pagos atrasados que debería de cubrir, luego de los trabajos pésimos administrativos de Mohamed Morales, el muliticitado dirigente del equipo del Veracruz, parece que ya se le vino todo el mundo encima.
Inclusive llegando a todo, los que desean cobrar algo tan viejo como las barbas del patriarca Noé, reclaman a viva voz sus adeudos, y parece que son respaldados por la Conciliación de Arbitraje de la propia ley, que teniendo una venda sobre los ojos, no castiga al que debe, sino al que adquiere.