Lectura del santo Evangelio según San Mateo 18:12-14

Germán Alpuche

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “¿Qué les parece?. Si un hombre tiene cien ovejas y se le pierde una, ¿acaso no deja las noventa y nueve en el monte, y se va a buscar a la que se le perdió?. Y si llega a encontrarla, les aseguro que se alegrará más por ella que por las noventa y nueve que no se le perdieron. De igual modo, el Padre celestial no quiere que se pierda uno solo de estos pequeños”.
Palabra del Señor.

Si respondemos a la pregunta que Jesús nos hace con criterios práctico tal vez responderíamos que sería mejor no arriesgar a las noventa y nueve para ir a buscar una. Pero Dios nos es así con nosotros, él sabe que somos esta oveja perdida que por rebelde e inquieta se aparta de los campos de Dios.
Muchas veces por curiosidad o por un supuesto sentido de independencia vamos por senderos que nos pierden, arriesgándonos en la pornografía, viendo páginas incorrectas en internet, “conociendo” otras religiones que nos confunden, en fin, tantos peligros que tiene que afrontar nuestra fe y confianza en Dios.
Sin embargo, no obstante que por nuestras rebeldías muchas veces arriesgamos nuestra fe y caemos incluso en pecados cuyas consecuencias son funestas para nosotros, Dios no nos abandona, es verdad que siempre respeta nuestra libertad, pero también es cierto que busca los momentos para encontrarse con nosotros en la historia.
En este tiempo de Adviento, el Buen Pastor Jesús te está buscando, en el lugar que te encuentres: alcoholizado, con rencores, con envidias, angustiado por el dinero, cualquiera que sea la situación o los pecados en que te encuentres el Señor te busca para llevarte a pastos verdes y llenos de paz.
Permite que Cristo se encuentre contigo en este tiempo de gracia.

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