Disfruta cordobés triunfo internacional

Paco Montes
El Mundo de Córdoba

La comida funciona como vínculo sentimental, no falla cuando de llenar vacíos existenciales se trata; cuando se pretende hablar de negocios, o cuando se quiere proponer matrimonio. Con este tema como base de su libro de cuentos “No se trata de hambre”, el cordobés Josué Sánchez obtuvo el XXIX Premio Internacional Tiflos de Cuento 2019 en España, galardón que para él resultó una “delicia”.
Josué acepta compartir más sobre él mediante una llamada telefónica con Diario El Mundo. El joven escritor nació en 1989 en la ciudad de Córdoba, pero sus recuerdos lo llevan además a Yanga, Río Blanco, Ciudad Mendoza, Orizaba y Nogales, donde pasó gran parte de su infancia y adolescencia.
El nombre de Josué Sánchez ha ido del Twitter al Facebook y viceversa. Y es que en febrero fue distinguido entre 843 trabajos literarios de todo el mundo, con el primer lugar del Premio Tiflos de Literatura, unos premios que nacieron en 1986 de manos de la Organización Nacional de Ciegos (ONCE) en España.
“Yo tengo un libro anterior a éste, se llama “En el pabellón de las 16 cuerdas”, ahí hablo totalmente de Veracruz. Las ciudades que más se mencionan son Córdoba, Río Blanco, Xalapa y el Puerto de Veracruz. Cuando me dicen que gano por el tercer libro que escribo, pero el segundo que publico, me da muchísimo gusto porque es la manera de hacer de la experiencia que aquí se quiere descalificar como regional”, indica. El escritor se refiere a que en sus cuentos habla de Veracruz, pero de una forma universal, así que podría ser Berlín, Londres o Nueva York, “Veracruz, como cualquier otro lugar es digno de ser representado, de hablar, de decir algo al respecto”, explica.
Es egresado de la Universidad Veracruzana, de la Facultad de Letras Españolas y con una maestría en Literatura Hispanoamericana. Ha vivido en Xalapa, España, San Luis Potosí y actualmente en la Ciudad de México, donde sigue escribiendo. Sobre su libro de cuentos “No se trata de hambre”, comparte que se trata de 9 cuentos que tienen que ver con la comida, como el de Arturo Arteaga, un hombre con la habilidad de leer el futuro en la comida rápida, historia que usted puede encontrar en internet, y que seguramente lo dejará con ganas de adquirir el libro.
“Es un libro de 9 cuentos hechos en torno a la comida, y con escenarios de Veracruz , San Luis Potosí, El Paso (Texas); hasta escenarios japoneses. Son 9 cuentos pero con varios temas que están ahí cruzados, personajes que reaparecen en uno y otro cuento; la inseguridad y la violencia de Veracruz también está retratada de manera oblicua”.
En los personajes hay más de él de lo que uno puede imaginar, pero no es exactamente un tema vivencial. Son veracruzanos que se fueron de su estado para buscar una vida mejor. “Ellos se van, son veracruzanos pero con variaciones de cosas que yo he vivido, escuchado, tanto con mi familia, amigos, y conocidos. Escribir el libro fue como escribir esa forma de experiencia que tengo yo pero trasladada a la ficción, no es confesional, no es autoficción, sino que está hecho a partir de mi propia experiencia trastocada en forma de cuento”, afirma.
Vivir fuera de su tierra le ayuda a ver las cosas distintas, a ver con más claridad los errores y los aciertos, pero también le impulsa a reflexionar sobre el temor de volver o no, y aprecia la relación con su lugar de origen, no por el hecho de haber nacido aquí, sino porque hay que encontrar cosas que amar de manera honesta, hallar las cosas que le gustan a uno, porque hay otras que no, y de ambas se deben hablar.
Habla de forma entusiasta, muy seguro de lo que está comunicando. Tiene claro que leer poesía, ensayos, novelas o cuentos ayuda a ver la vida de distinta forma. Por eso sabe que cuando habla de Veracruz lo hace desde una perspectiva personal, su tierra, que aunque es la misma que pisamos quienes habitamos aquí, es distinta a la suya y distinta a la de usted y la mía, debido a nuestras experiencias. Josué tiene otras actividades así que la entrevista debe concluir, sin embargo, dejamos abierta la posibilidad para realizar una entrevista presencial, en su tierra, nuestra tierra, quizá en algún restaurante para platicar mientras probamos las delicias que los personajes de su libro ya han probado.