Veracruz: el Informe del hambre

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Dicen que fue una gran fiesta. El Teatro del Estado en Xalapa, como en sus mejores tiempos, fue testigo de la reunión de los nuevos dueños de Veracruz. Hace apenas un año que administran el gobierno estatal y tienen que hacer su primer informe de labores. De algunos titulares de las secretarías y sus equipos no se sabe qué han hecho, pero antes de averiguarlo a simple vista sorprende el blanqueamiento de la nueva clase política veracruzana.
Ver para creer. Recuerda lo que Bolívar Echeverría llaman blanquitud, Hugo G. Nutini el síndrome del blanqueamiento y en la sociología norteamericana el White privilege (privilegio blanco), lo que no deja de ser una gran ironía porque ellos aseguran que son ¡morenos!
El legendario antropólogo Hugo G. Nutini en su clásico estudio sobre estratificación y movilidad social en Córdoba, Veracruz, concluyó que “la gente se emblanquece a medida que hace dinero”, algo que llamó “the whitening síndrome”, o síndrome del blanqueamiento en el que la gente manipula su aspecto físico y adquiere características para autoidentificarse y presentarse ante los demás, social y culturalmente, como un miembro de la clase alta del país, la cual generalmente está compuesta por personas de fenotipo predominantemente caucásico, es decir, blancos de ascendencia europea.
El espectáculo de la nueva elite política de Veracruz es más que inquietante. Bolívar Echeverría, con razón llamaba “blanquitud a la visibilidad de la identidad ética capitalista en tanto que está sobredeterminada por la blancura racial”. Echeverría fue un intelectual de formación marxista, crítico de la modernidad capitalista, profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México y muy comprometido con la izquierda latinoamericana.
El filósofo ecuatoriano relacionaba la modificación de la apariencia personal con la globalización capitalista y decía que “El racismo de la blanquitud sólo exige que la interiorización del éthos capitalista se haga manifiesta de alguna manera, con alguna señal, en la apariencia exterior o corporal de los mismos; los rasgos biológicos de una blancura racial son una expresión necesaria pero no suficiente de esa interiorización”.
Más aún, también añadió que “los latinos que dan muestras de buen comportamiento en términos de la modernidad capitalista norteamericana pasan a participar de la blanquitud”.
Con ese mal augurio, el documento del primer informe de gobierno adquiere otra perspectiva. Está compuesto por tomos en edición digital, el primero es propiamente el informe del gobernador, el segundo es un resumen ejecutivo y el tercero contiene un anexo de inversión pública y las estadísticas citadas en el informe.
En la Oficina del Programa de Gobierno consideraron pertinente explicar que se trata de los resultados de un año de la cuarta transformación en la vida pública del estado organizado en cuatro bloques temáticos: Política y gobierno, Política económica, Educación y Bienestar social.
El texto está bien presentado, de fácil lectura a pesar de su gran extensión que rebasa las quinientas páginas, pues le ayuda mucho su buen diseño. Algo que llama la atención es que en muchas secciones aportan nueva información, es decir, como si fuera apenas el diagnóstico de la situación para el Plan Veracruzano de Desarrollo, pero permite tener una mejor idea las condiciones del estado.
El informe presentó notables logros, como el trabajo desarrollado por el Instituto Veracruzano de la Cultura, considerando las circunstancias en que todavía se encuentra en infraestructura y los pocos recursos que tiene para atender el enrome patrimonio cultural y la extensa vida artística en el estado. Sin embargo, también se quedó con otros aspectos sin respuesta, como los resultados en la lucha política contra el anterior Fiscal General del Estado y la corriente política del yunismo azul, actividades prioritarias buena parte del año.
Lamentablemente para el actual gobierno estatal morenista, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social emitió apenas el día 14 de noviembre sobre el Índice de Tendencia Laboral de la Pobreza al tercer trimestre de 2019, de julio a septiembre.
El Coneval se basa en la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), que realiza el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
Los resultados para el país son preocupantes, pues resultó que en 17 de 32 entidades federativas aumentó el número de familias que no tienen suficientes ingresos para comprar alimentos, son hogares donde hay hambre. En Veracruz la situación es muy grave pues tuvo el mayor aumento, de 6.1 por ciento, casi el doble que el segundo lugar, el Estado de México, con el 3.1 y el triple que el tercer lugar, Quintana Roo con el 2.0 por ciento.
Bajos salarios, hambre e inseguridad, es un proceso que aumentará la inestabilidad social del estado, ignorado por la blanqueada clase política veracruzana. La derrota moral de los conservadores claramente no ha ocurrido en Veracruz al ver el proceso de blanqueamiento del morenismo veracruzano, a la vista de quien quiera verlo.

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