Inspirado por lo natural

Adoración Castelán
Benjamín Crespo
El Mundo de Córdoba

Un joven que transmite conocimiento con palabras llenas de respeto y amor por los seres vivos y que al ver su acciones te inspira a crear un mundo mejor, es de esas personas que le devuelven un poco de fe a la humanidad, esAlberto Cervantes Murguía, un chico cordobés de 22 años que ha tomado como misión lograr cosas increíbles en su vida que han causado impacto en la sociedad.
Alberto también es conocido como “Huitzil”, palabra de origen náhuatl que significa “colibrí”, nombre que eligió hace dos años en una visita a unas montañas en Oaxaca, de igual forma debido a que las aves son sus animales favoritos, admirando su vuelo, las distancias que recorren y lo que hacen por sus crías.
Su interés por lo ambiental inició en Hungría, donde de visita a un amigo de la preparatoria, lo llevó a un museo local ubicado en medio de un lago, donde conservaban los ecosistemas y mostraban a las personas locales lo que tenían a sus alrededores haciéndolos que cuidaran, valorara y protegieran las especies.
El quedó asombrado por la cultura por la conciencia en este país en donde él tomó dato de todo lo relacionado con la educación ambiental, de esta manera regresó creando “Huitzil”, un proyecto con el que arranca su primera charla en un kínder, en donde se dio cuenta de que por medio de él, los pequeños estaban aprendiendo el contacto con las especies y la naturaleza de manera asombrosa, buscando transmitir el mundo natural con amor, respeto y cuidado, así que al final es el objetivo de su movimiento, con “Huitzil” que inicia en el 2018, promueve lo que siente, que es el gran amor por la naturaleza.
Actualmente estudia la Licenciatura Ciencias Naturales con intenciones de Maestría y terminando en un posgrado de Nivel Doctorado. Ha tomado cursos de manera local de composta de igual forma sobre la creación de humedales, cursos de manejo de especies, de serpientes, de pequeños mamíferos y de uso de las plantas.
Estuvo en cursos en el continente europeo aprendiendo de los italianos sobre la colocación de muros verdes en las ciudades que sirven como captadores de carbono. Visitando Barcelona, en el acuario de Barcelona, toma la plática del manejo de las serpientes Marinas. En Hungría, recibió tips importantes sobre educación ambiental.
Su mayor experiencia ha sido en los voluntariados en parte del caribe mexicano, específicamente en la población de Mahahual Quintana Roo, en donde trabajó con guacamayas, flamencos y demás aves, junto al grupo “Costa Maya”, en donde su experiencia fue increíble. Además de ser estudiante es naturalista, con un papel claro: platicar, contagiar, enseñar, divertir y mostrar la naturaleza a los niños de kinder hasta bachillerato, de esta manera es conocido como “El profe Beto”, mostrando el planeta, sabiendo que la herramienta base será la educación ambiental y con ella trata de transmitir el mensaje del cuidado a la naturaleza.
También dedicado a la protección de animales, pues siente que lo llaman y lo encuentran, siendo protector de tlacuaches, búhos, halcones, entre otros, llamándose al él mismo un rescatista.
Dedicado también a difundir la biodiversidad de nuestro país por medio de pláticas y talleres, se da espacios personales para acampar y tener ese contacto con la naturaleza para recargarse de lo que necesita enseñar.
Alberto está enfocado por medio de su trabajo y aportación a crear generaciones que sean guardianes del planeta. Poder salir del país le dio la gran capacidad de admirar y sentirse orgulloso del gran país que es México y regresar a trabajar por un futuro mejor.

FRASE:
“Me di cuenta que las personas están siendo escuchadas, el mundo está solicitando a jóvenes que quieran hacer el cambio, las oportunidades están, somos nosotros los cuales decidimos tomarlas o no hacerlo. Yo encontré mi don el cual es transmitir el cuidado de la naturaleza”.