Las libertades perdidas

Hands writing on old typewriter over wooden table background

UNA VOZ EN EL DESIERTO
Octavio Rodríguez Pasquel Bravo

El México que disfruté ya no existe para mis descendientes.
La degradación de nuestro modo de vida ha sido constante y no se vislumbra solución para frenarla ni mejorándola a corto o largo plazo.
Tengo que hablar en primera persona porque todo lo vivido en mi niñez, adolescencia y mi primera, segunda y tercera edad ya me alcanzó hasta la 4ª. Transformación que no creo sea solución, más bien problema.

Mi niñez
Los niños a partir de 1º. De Primaria caminábamos a la escuela y lo seguíamos haciendo en secundaria y preparatoria, excepto cuando estudié en el D. F. que pasaba un camión del Cristóbal Colón por mí, pero en Puebla con los Jesuitas todo era a pie.
En nuestros barrios, yo vivía a unos pasos del Parque López en donde jugábamos principalmente las llamadas “cascaritas” con pelotas de hule, tenis y cuando no las había las hacíamos comprimiendo papel o trapos. En todos los barrios se jugaba en las calles, el poco tráfico lo permitía, como en la Joya, Ravelo, San Antonio y en los parques recuerdo la Concordia y la estelar, de la que surgieron grandes jugadores “La Alameda”. Se podía llamar apropiadamente que el Deporte regional era el futbol.
Los orizabeños que llegábamos a jugar en escuelas de Puebla o D. F. buenos, regulares y hasta malos, éramos de la selecciones de los Colegios. Todo era democrático, los mejores jugadores surgían de los llamados “Patios de Vecindad”, en el Parque López había dos, uno en la Oriente 2 y el otro en la Oriente 4.
Teníamos compañeros de juegos andaban descalzos y los destacados sus primeros zapatos fueron los que les proporcionaban la A.D.O. o el Moctezuma, los 2 clubs de ligamayoristas. Pero me he extraviado del tema lo que quiero subrayar es que si queríamos ir a nuestros lugares naturales de recreación, como Matzinga, Ojo de Agua entre otros o excursionar en nuestros cerros, no había nada de secuestros, asesinatos y todos los peligros a los que están expuestos nuestros niños en la actualidad, nuestros temores eran de salud, todavía no se descubría por Sir Alexander Fleming la penicilina.
Hubo en el D. F. un secuestro del niño Granat, conmocionó al país, era la horrible excepción.
También existían crímenes que investigaba el mejor Detective de la época: Valente Quintana, cuando de encontrar delincuentes se trataba, en la actualidad estaría en un manicomio porque su tarea sería la de descubrir además de otros delitos, 36,000 asesinatos al año.

A los 12 años.
Estando interno en el Colegio los fines de semana tenía la libertad de estar con la única hermana de mi papá, la tía Blanca que con cariño me recibió en su casa su esposo un hombre honesto, se le reconocía por ello, Diógenes lo hubiera encontrado, tuvo 18 años, 3 sexenios un alto puesto en el Departamento del D.F., todos los inspectores de espectáculos eran sus subordinados y me conocían gratuitamente y abusivamente de mi parte acedia a cualquier espectáculo, por mi edad sólo deportivos, por lo que transité, ahora pienso, a corta edad por todo el D.F. y a todas horas.
En el futbol, en el Parque Asturias en la calzada de Chabacano por Tlalpan, tenía yo que tomar 2 transportes el tranvía y un camión, la ida no era problema pero al terminar los partidos los camiones iban repletos hasta los estribos y era yo de los últimos en tomarlo.
Los nocturnos mi regreso a altas horas de la noche, el beneficio fue mucho, equipos grandes que ya desaparecieron como el Marte con el “Pirata Fuente” de capitán, el España con mayoría de vascos que fueron base de su Selección Nacional que no fue Campeón Mundial porque Mussolini no lo quiso, en víspera de la 2ª. Guerra Mundial, en la historia Amateur y profesional de nuestro futbol sigue siendo el club España con más ganados. Por supuesto que no era mi equipo, nuestra A.D.O., le ganó muchas veces, David venciendo a Golliat.
El Box era en la “Arena Coliseo” sábado por las noches, situada en la calle de Perú y muy cerca al Barrio Bravo de Tepito, me sentaba junto a algunos sus moradores y nos hicimos amigos, me tocó ver pelear entre Baby Ortíz y Baby Arizmendi al legendario Kid Azteca.
Toros primero en el Toreo de la Condesa y después en la Plaza México en la llamada Época de Oro del Toreo de México. Vi las faenas que inmortalizaron toros, a Silverio Pérez con “Tanguito” y a Armillita con Clarinero y Procuna y Briones de novilleros con “Barbian y Valenciano” respectivamente.
Son periplos que en la actualidad sería imposible que un niño realizara, no los hice por héroe, es que nuestro país era un remanso de paz.
1 9 6 8
El principio de nuestra degradación sin final aparente se dio en ese año, más por culpa de Echeverría que de Díaz Ordaz que la economía era buena, teníamos una deuda de 6,000 millones de dólares actualmente es de 176,600 mdd según datos del Banco de México. La nótese la brutal diferencia con 1970.
Las imperdonables matanzas de Tlatelolco en el 68 y en 71 la del Jueves de Corpus siempre estuvo en el centro de la acción el tristemente recordado Echeverría, primero como Secretario de Gobernación y posteriormente Presidente de la República, entre él y López Portillo en la llamada “Guerra Sucia” en que se asesinaron rebeldes y opositores.
Echeverría consciente de sus fallas, las quiso compensar primero dándoles poder y dinero a líderes del 68, hay honrosas excepciones, y después permitiendo, más por conveniencia que por conciencia, marchas y plantones ya sea concediendo peticiones o que se cansaran por inercia, pero por ningún motivo aplicando la ley. El mal ejemplo cundió y fue degenerando con los siguientes gobiernos del PRI y del PAN, dejando hacer para gobernar sin problemas y como en la actualidad por delirios de grandeza.
No sé donde podamos llegar con tanta pasividad para aplicar la ley, lo que sí es seguro que vamos por el camino equivocado.

En mi 4ª. transformación
Los mexicanos hemos perdido la libertad de tránsito, los adultos en plenitud no tienen como los niños de antaño, poder en automóvil disfrutar por nuestro bello país es imposible. He viajado los últimos años en avión, pero para poder visitar parte de nuestros pueblos que quisiera hacer en automóvil me son prohibidas por el peligro que conlleva.
En Orizaba vivimos semisecuestrados, no sabemos si tenemos una cita en Puebla o Veracruz si llegaremos a tiempo, puede haber plantones o accidentes, que con suerte no nos involucren, lo que sí es seguro que detengan nuestro andar.

Otro culpable
La explosión demográfica, empecé mi relato cuando México tenía 20 millones habitantes, se supone, porque ahora ni censar pueden, 140 millones, las dificultades son mayores, se van acelerar nuestras fallas, el atasco en carreteras, falta de agua y alimentos y no se vislumbra que o quien nos saque del atolladero.
Como nota final diré que los países que han detenido su crecimiento poblacional viven mejor y aquí vuelvo a Echeverría, parece que tuvo 13 hijos y predicaba en contra de los que tenían menos, que se tuvieran hijos porque México necesitaba brazos para trabajar la tierra, cuando ya era evidente que las parcelas repartidas por Lázaro Cárdenas no alcanzaban para alimentar a las familias en crecimiento. De aquí surge la migración masiva a EE.UU..
El populismo no sirve más que para atrasar el desarrollo de los pueblos.

[email protected]

Los comentarios y puntos de vista expresados en esta página son cortesía y responsabilidad de quien los escribe, además de que no representan necesariamente el punto de vista de Sociedad Editora Arróniz