Lectura del Santo Evangelio según San Lucas 19,1-7:

En aquel tiempo, Jesús entró en Jericó, y al ir atravesando la ciudad, sucedió que un hombre llamado Zaqueo, jefe de publicanos y rico, trataba de conocer a Jesús, pero la gente se lo impedía, porque Zaqueo era de baja estatura. Entonces corrió y se subió a un árbol para verlo cuando pasara por ahí. Al llegar a ese lugar, Jesús levantó los ojos y le dijo: “Zaqueo, bájate pronto, porque hoy tengo que hospedarme en tu casa”.
El bajó enseguida y lo recibió muy contento. Al ver esto, comenzaron todos a murmurar diciendo: “Ha entrado a hospedarse en casa de un pecador”.
Palabra del Señor.

Germán Alpuche San Miguel
El Evangelio de Hoy
[email protected]

Cuantos Zaqueos existen en nuestro mundo, gente que tiene estabilidad económica, realización profesional, empleo que cubre sus necesidades económicas básicas, en general podríamos decir que felices, pero con una vida corta, empequeñecida, lo que hoy día se le llama “pequeño burgues”, con una vida sin ninguna proyección.
Los Zaqueos de hoy llevan una existencia hasta cierto punto rutinaria, del trabajo al hogar, los fines de semana visitar a la familia, ir al futbol o con los amigos para matar el tiempo, no le hacen mal a nadie pero tampoco hacen nada por nadie. Son personas cuya existencia pasará sin dejar huella profunda en la historia porque no tiene proyección, aunque buscan un sentido para su vida, intuyen que en la vida ha de haber algo que si tenga importancia.
Si eres uno de ellos, alégrate, porque Jesús ha visto tu pequeñez y quiere hospedarse en tu casa, en tu vida. Lo primero que te invita a hacer es bajarte del árbol en que te encuentres, es decir, ubícate en tu realidad de hoy, no vivas proyectado en un sueño sobre ti que no existe, acepta tu pequeñez, tus limitaciones, la realidad histórica en que vives, tus fracasos y limitaciones, tu sin sentido y la vaciedad de tu vida, porque Jesús quiere darle un nuevo sentido a tu vida.
No importa lo malo que hayas hecho en la vida, lo importante es que Jesús quiere estar hoy contigo, ábrele las puertas de tu vida.

Los comentarios y puntos de vista expresados en esta página son cortesía y responsabilidad de quien los escribe, además de que no representan necesariamente el punto de vista de Sociedad Editora Arróniz