Van 9 cocaleros muertos

Agencias

La cifra de muertos por los enfrentamientos entre las fuerzas del orden y cocaleros simpatizantes del expresidente boliviano Evo Morales en la ciudad de Sacaba, en el departamento de Cochabamba, aumentó ayer a nueve, informó el representante de la Defensoría del Pueblo, Nelson Cox.
Cuatro de los heridos fallecieron entre la noche del viernes y la madrugada de ayer en el Hospital Viedma, mientras los cuerpos de cinco cocaleros que murieron la víspera en Sacaba fueron trasladados este sábado al Instituto de Investigación Forense (IDIF) para identificar las causas de su fallecimiento.
Todos los fallecidos tienen heridas letales en la cabeza y el pecho, al igual que muchos de los heridos, dos de los cuales fueron reportados con muerte cerebral, precisó Cox, citado por el diario boliviano Los Tiempos.
El enfrentamiento entre la Policía y el Ejército bolivianos con manifestantes contra el gobierno de la presidente interina, Jeanine Áñez, en la ciudad de Sacaba (Cochabamba) se saldó con más de 115 heridos y unos 220 detenidos.
Hasta el momento se han reportado 20 fallecidos y más de 500 heridos en enfrentamientos desde las elecciones generales del pasado 20 de octubre
El representante de la Defensoría del Pueblo en Cochabamba denunció que no hubo enfrentamientos sino un “acto de represión”. “Hubo un acto de represión, no ha existido un enfrentamiento, (…) ayer ha existido una movilización que ha sido reprimida”, indicó al rotativo La Razón.
Gobierno boliviano
niega haber disparado
El comandante de la Policía de Cochabamba, Jaime Zurita, aseguró ayer que entre los cocaleros había gente armada, incluso incautó a los manifestantes armas de fuego, bazucas artesanales y explosivos.
Explicó que los cocaleros pretendían ingresar hacia Cochabamba de manera “pacífica”, pero la situación se salió de control. “Hemos recibido imágenes en las que se ve a los manifestantes con armas de fuego y escudos que se constituirán en pruebas para la investigación”, además un tanque militar recibió 11 disparos, agregó.
Por su parte, el ministro boliviano de Gobierno, Arturo Murillo, aseveró que los disparos que dieron muerte a varias personas en Sacaba, Cochabamba, salieron de entre los manifestantes, al asegurar que los policías y los militares no tenían órdenes de disparar.
“Tengo videos y muchos de los muertos que tenemos confirmados tienen tiros en la nuca, ¿cómo pudieron recibir un tiro ahí?, ¿el compañero de atrás le disparó? Acá hay una mente macabra que está detrás y todos sabemos quién es”, dijo Murillo.
El funcionario aseveró que “no hubo orden” para que los policías y los militares dispararan en Sacaba, donde se registraron violentos enfrentamientos entre productores de coca de las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba y fuerzas del orden que resguardaban el paso en el puente Huayllani.
Bolivia es escenario de una crisis política y social que empeoró tras las elecciones presidenciales del pasado 20 de octubre, después que Morales fue reelecto para un cuarto mandato, sin embargo, la oposición denunció un fraude electoral y exigió la renuncia del mandatario, quien finalmente renunció tras varios días de violencia.