Lecciones de mi padre para el éxito

Tere Gómez

Mi padre me dijo que puedes vivir muchísimos más años y conseguir varios objetivos a los setenta, ochenta y noventa años. Y es verdad.
Puedes llegar hasta los cien años perfectamente.
El va camino de cumplirlos y con una salud de hierro.
Tu edad son sólo reglas que has aceptado y que han disminuido tu cuerpo y tu entusiasmo. Pero tu vida es ilimitada si estás dispuesto a cambiar.
Tu mente no tiene edad, cuando entiendas que tienes la edad que quieras tener, envejecerás muy lentamente y tu vida será muy larga.
Y te dará tiempo de hacer TODO lo que quieras hacer.
Tu edad biológica no es tu edad cronológica. Puedes tener veinte años y estar acabado como un “anciano”.
Pero hay gente con 70 y 80 años que está física y mentalmente en forma. Tienen los niveles biológicos de vitalidad, la lucidez y la movilidad que un joven de 18 años.
Saben que son mucho más que su cuerpo y una fecha en el calendario.
Un dato que da que pensar:
La jubilación obligatoria en muchos países es de 65 años. ¡Algo arbitrario y sin sentido! Un día antes de cumplir 65 años, alguien que aporta valor a la sociedad esté bien, y al día siguiente se hunde porque depende de los demás. Muchos jubilados notan desastrosos cambios de salud tan sólo unos días después. Entonces llegan los ataques cardiacos, el cáncer y mil dolencias más.
El objeto de esas enfermedades un año después de jubilarse se dispara frente al año anterior.
Evidentemente es algo mental.
Se han abandonado y condenado a una muerte prematura sin sentido cuando antes de jubilarse eran saludables.
La gente que no acepta cumplir años se condena a sí misma. En cambio en sociedades donde piensan que cumplir años es admirable, los mayores están en forma, corren, levantan pesas y son los mejores asesores y expertos.
En esos países los ataques cardiacos y el cáncer también disminuyen brutalmente.

¿Cómo lo hacen?
Con una mentalidad de “cada vez me hago mejor”.
Así añadirás un mínimo de 30 años más a tu vida “normal”.
Para conseguirlo sólo tienes que cambiar tu manera de pensar.
Se positivo, no te entorpezcas, date la oportunidad de mantenerte fuerte y positivo.
Somos el resultado de nuestros pensamientos, nuestras emociones y de nuestras acciones.
Nadie lo puede hacer por ti.

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